CIRCE, listo para ser un referente internacional en IA aplicada a la industria

La integración de la IA, el impulso de proyectos innovadores y el avance de iniciativas estratégicas como su futura sede en el DAT Alierta han reforzado su papel como partner tecnológico de referencia
Andrés Llombart, CEO de CIRCE
Andrés Llombart, CEO de CIRCE

CIRCE ha vivido un año de transformación y consolidación. La integración de la IA, el impulso de proyectos innovadores surgidos desde dentro de la organización y el avance de iniciativas estratégicas como su futura sede en el DAT Alierta han reforzado su papel como partner tecnológico de referencia, cada vez más reconocido por empresas de todos los ámbitos.

PREGUNTA ¿Cuáles consideran que han sido los principales logros y desafíos para la empresa durante este año?

RESPUESTA. En 2025, CIRCE ha dado el salto definitivo para convertirse en un referente internacional en inteligencia artificial aplicada a la industria. Hemos pasado de hablar de la IA como una tendencia a aplicarla de forma real y práctica en proyectos de alto impacto, reforzando nuestro posicionamiento como partner tecnológico de referencia, en el que cada vez confían más empresas y organizaciones.

Para alcanzar este objetivo han sido clave nuestras primeras Olimpiadas de IA, un programa bottom-up especialmente exigente tanto desde el punto de vista tecnológico como organizativo, en el que han participado más de 100 personas de la organización y del que han surgido 15 proyectos de gran calado. Entre ellos destacan VoltIA, una herramienta capaz de diagnosticar el estado de salud de baterías de vehículos eléctricos mediante una carga completa; DRAGON, orientado a mejorar el rendimiento y la integración de soluciones renovables; y SAFETRA, enfocado en aumentar la seguridad y la gestión inteligente en entornos urbanos reales. Estas iniciativas, además de haber sido premiadas y reconocidas por el sector, han servido para demostrar el potencial práctico de la inteligencia artificial aplicada y acelerar la transferencia de soluciones al mercado.

El principal desafío ha sido gestionar esta evolución en un entorno exigente, manteniendo el rigor técnico, la calidad de los proyectos y la cercanía con clientes y colaboradores.

Otro logro muy relevante ha sido la proyección del futuro edificio de CIRCE en el DAT Alierta, concebido como un espacio demostrador de nuestras tecnologías. Este edificio no será solo una infraestructura, sino un auténtico laboratorio vivo donde se integrarán inteligencia artificial, digitalización, eficiencia energética y sostenibilidad, permitiendo mostrar de forma tangible cómo la tecnología se aplica a entornos reales con impacto económico y social.

¿Qué cambios o iniciativas destacadas ha implementado la empresa en este año, y cómo han impactado estos en el negocio y en sus clientes?

Durante este año hemos impulsado una evolución interna, revisando procesos, metodologías de trabajo y herramientas de gestión para estar mejor preparados ante los retos futuros. Este trabajo, aunque en gran parte invisible desde fuera, ha sido clave para mejorar la coordinación entre equipos, la trazabilidad de la información y la capacidad de ejecución.

Al mismo tiempo, hemos reforzado nuestras capacidades tecnológicas en ámbitos como la inteligencia artificial, la eficiencia energética, las redes inteligentes y la descarbonización industrial, lo que nos permite ofrecer a los clientes soluciones más integrales, ágiles y ajustadas a sus necesidades reales. El impacto se traduce en proyectos más eficientes, mayor fiabilidad y una relación cada vez más cercana y estratégica con las empresas que confían en nosotros como socio tecnológico a largo plazo.

Este esfuerzo interno también se refleja en las personas: este año hemos entrado en el Top 10 de las mejores empresas tecnológicas para trabajar en España, según el ranking Best Place to Work, un reconocimiento que refuerza nuestra capacidad para atraer y retener talento, un factor clave para seguir siendo un partner tecnológico fiable y competitivo.

¿Cuáles son los objetivos principales que la empresa se ha propuesto alcanzar el próximo año y cómo planean lograrlos?

De cara al próximo año, nuestro objetivo es consolidar todo lo trabajado, seguir incrementando nuestra colaboración con las empresas y mantener nuestra fortaleza en el ámbito público, siempre con impacto real en la competitividad de las empresas.

Para lograrlo, seguiremos apostando por el talento, la formación, la investigación aplicada y la mejora continua de nuestros procesos, reforzando alianzas estratégicas y focalizando nuestros esfuerzos en aquellas áreas donde CIRCE aporta un mayor valor diferencial.

¿Qué tendencias o cambios del mercado están observando, y cómo influyen estas en las estrategias y planes futuros de la empresa?

Estamos observando un mercado marcado por la electrificación de la industria, la digitalización del sistema energético, la hibridación de tecnologías y la aplicación práctica de la inteligencia artificial, junto con una creciente exigencia en sostenibilidad, resiliencia y ciberseguridad.

Las empresas buscan cada vez más socios tecnológicos de confianza, capaces de acompañarlas en procesos complejos y a largo plazo. Esta tendencia encaja plenamente con nuestra estrategia: aplicar la innovación con criterio, combinar conocimiento tecnológico e industrial y anticiparnos a las necesidades reales del mercado.

¿Cuál sería el resumen de la previsión general del año 2026?

2026 será un año de consolidación y ambición. Un año en el que todo el trabajo interno realizado empezará a reflejarse con más fuerza en resultados, impacto y crecimiento.

Afrontamos el futuro con realismo y optimismo, preparados para un entorno exigente, pero convencidos de que la combinación de tecnología, talento y actitud nos permitirá seguir adelantándonos, acertar y aportar valor real a las empresas y a la sociedad.

* Este artículo forma parte del Especial Objetivo 2026 que publica HOY ARAGÓN con 50 participantes de diferentes sectores del panorama aragonés. Ver el especial completo aquí.

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