De la capital a la periferia: el nuevo modelo de vivienda que gana fuerza en Zaragoza

La demanda supera ampliamente a la oferta y empuja el crecimiento hacia municipios como Utebo y Cuarte de Huerva, clave en el nuevo mapa residencial.
Luis Valer del Portillo en el SIVA. /Álvaro Calvo
Luis Valer del Portillo en el SIVA. /Álvaro Calvo

El crecimiento de Zaragoza ya no puede entenderse únicamente desde los límites de la ciudad. Así lo ha defendido Luis Valer del Portillo, director de Estrategia Corporativa y administrador de LUJAMA, durante su intervención en las segundas jornadas técnicas del Salón Inmobiliario y de Vivienda de Aragón (SIVA), donde ha puesto el foco en el potencial del área metropolitana como respuesta al actual desequilibrio entre oferta y demanda de vivienda.

Valer ha advertido de un desajuste estructural que, a su juicio, no tiene una solución inmediata: “La demanda de vivienda será de unas 9.000 unidades, mientras que la producción máxima que podríamos alcanzar ronda las 3.300”. Una brecha que, según ha reconocido, “no se va a solucionar de la noche a la mañana” y que incluso plantea dudas sobre si podrá resolverse completamente.

En este contexto, el representante de LUJAMA ha subrayado el papel clave del sector promotor, aunque también ha señalado las limitaciones a las que se enfrenta: “Podríamos producir mucho más, pero factores como el acceso al suelo, la financiación o los costes de producción condicionan enormemente nuestra capacidad”. No en vano, ha recordado que el suelo es la materia prima esencial del sector y uno de los principales cuellos de botella.

* Consulta aquí toda la información del Salón Inmobiliario y de Vivienda de Aragón: fecha, horario, lugar y promotoras participantes. 

Más allá de la capital, Valer ha insistido en la necesidad de repensar el modelo territorial de Aragón. Actualmente, Zaragoza concentra cerca del 60% de la población, una “macrocefalia” que, a su juicio, evidencia la urgencia de impulsar una estrategia de descentralización. “No todo puede pasar por Zaragoza. Es necesario vertebrar el territorio y apostar por un eje norte-sur que actúe como nodo logístico y de atracción de empresas”, ha defendido.

En este sentido, ha puesto en valor el papel de municipios del entorno metropolitano como Utebo o Cuarte de Huerva, que están experimentando un notable crecimiento demográfico y económico. Utebo, por ejemplo, se ha consolidado como la tercera ciudad de la provincia y la quinta de Aragón, con una importante actividad logística e industrial que eleva considerablemente su población real diaria.

Luis Valer del Portillo en el SIVA. /Álvaro Calvo
Luis Valer del Portillo en el SIVA. /Álvaro Calvo

Por su parte, Cuarte de Huerva destaca por su dinamismo residencial, con un incremento del 35% en las compraventas, lo que refleja el creciente interés de promotores y compradores por estas zonas. “Se trata de perfiles jóvenes, familias que buscan más espacio, tranquilidad y calidad de vida, pero sin renunciar a la cercanía con Zaragoza”, ha explicado.

Este fenómeno no es exclusivo del área metropolitana. Valer también ha señalado el crecimiento de ciudades medias como Calatayud, Jaca o Monzón, que están ganando protagonismo gracias a su actividad económica y capacidad de atraer inversión. En el caso de Monzón, ha destacado su desarrollo vinculado al sector agroindustrial y la llegada de grandes empresas, factores que explican un aumento del 39% en la actividad.

A todo ello se suma un factor clave: la demografía. España ha alcanzado los 50 millones de habitantes, impulsada en gran parte por la inmigración, pero sin haber resuelto sus problemas estructurales de acceso a la vivienda. “Hay más población y, por tanto, más necesidad de vivienda, lo que refuerza la responsabilidad del sector promotor de seguir generando oferta”, ha apuntado.

Como conclusión, Valer ha defendido una estrategia basada en el desarrollo de vivienda eficiente, flexible y adaptada a las nuevas demandas. “El mercado está pidiendo productos sostenibles, personalizables y con espacios comunes, pensados para un perfil de cliente que prioriza la calidad de vida sin alejarse de los núcleos urbanos”, ha señalado.

Un cambio de paradigma que sitúa al área metropolitana como una “oportunidad silenciosa”, clave para el futuro residencial de Zaragoza y Aragón.

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