Café Chicago reabre en Zaragoza tras seis meses cerrado: un clásico renace en La Almozara

El histórico Café Chicago reabre este jueves 4 de diciembre tras una profunda reforma que devuelve a La Almozara uno de sus bares más emblemáticos.

Torrezno de Café Bar Chicago ./ Guía Respol
Torrezno de Café Bar Chicago ./ Guía Respol

El Café Chicago, uno de los bares más emblemáticos del barrio de La Almozara, reabre mañana jueves, 4 de diciembre, tras permanecer cerrado desde el pasado 1 de julio para acometer una reforma integral. La reapertura supone el regreso de un local con casi cinco décadas de historia y un enorme arraigo vecinal, conocido tanto por su ambiente como por uno de sus grandes iconos gastronómicos: sus torreznos, premiados en varias ocasiones.

El cierre, según explican sus propietarios, fue inevitable. El local arrastraba una instalación antigua, espacios poco accesibles y una cocina que no podía seguir soportando un ritmo de trabajo cada vez mayor. La reforma, largamente meditada, buscaba renovar el espacio sin sacrificar la esencia del bar.

Por qué tuvo que cerrar: una reforma necesaria

El Café Chicago bajó la persiana a comienzos de verano con el objetivo de acometer una obra que afectaba prácticamente a todo el establecimiento. La cocina necesitaba ser ampliada y modernizada, la sala requería más espacio para mejorar la circulación y la accesibilidad era una cuenta pendiente desde hacía años.

Los propietarios, los hermanos Calvo, explican que la decisión no fue fácil: “Era cerrar unos meses o poner en riesgo el futuro del local”. La reforma ha permitido unificar el espacio en una sola planta, retirar las barreras arquitectónicas, ampliar la barra y modernizar completamente la cocina. El resultado, aseguran, es un bar más cómodo, más funcional y preparado para afrontar las próximas décadas.

Un nuevo espacio que mantiene la esencia

Pese a la renovación total, el Café Chicago conserva su atmósfera tradicional. El interior mantiene guiños a su historia, al barrio y al estilo que lo hizo reconocible desde 1976. La sala es ahora más amplia, con mayor luminosidad, y la distribución se ha reorganizado para hacer más ágil la atención.

Según los responsables, la intención no era “convertirse en otro bar diferente”, sino evolucionar sin perder identidad. El nuevo Chicago es más moderno, pero sigue siendo el Chicago que los clientes reconocen.

El torrezno sigue siendo el alma de la casa

La carta conserva sus platos más emblemáticos. El torrezno del Café Chicago, considerado durante años uno de los mejores de Zaragoza y premiado incluso a nivel nacional, se mantiene como buque insignia de la cocina.

Junto a él vuelven sus patatas “estozoladas”, sus platos de cuchara, sus arroces y su oferta de bocadillos y hamburguesas. La cocina tradicional sigue siendo la base, aunque el local incorpora nuevos procesos y equipamientos para mejorar tiempos y calidad de servicio.

Además, el bar dará impulso al servicio de comida para llevar, una demanda que creció en los últimos años y que ahora será más fácil de atender gracias a la nueva cocina.

Expectación máxima: lleno antes de abrir

La reapertura ha generado una notable expectación en el barrio. Desde hace semanas, los vecinos preguntaban por la fecha de apertura y, según confirman los propietarios, las reservas para todo diciembre están completas, incluso antes de que el bar suba de nuevo la persiana.

El cierre dejó a muchos clientes habituales sin un punto de encuentro que, en algunos casos, forma parte de su rutina diaria desde hace años. Esa fidelidad explica en parte la alta demanda tras el anuncio de reapertura.

Un referente que vuelve a la vida del barrio

El regreso del Café Chicago no es solo la reapertura de un negocio; es la vuelta de un símbolo para La Almozara. Un espacio que ha acompañado a generaciones y que ahora se prepara para afrontar una nueva etapa con energías renovadas, instalaciones modernas y vocación de seguir siendo un punto de referencia.

El bar abrirá oficialmente mañana, jueves 4 de diciembre, marcando el inicio de una nueva etapa para uno de los locales más queridos de Zaragoza. Los responsables lo resumen así: “Hemos cambiado para seguir siendo el mismo Chicago de siempre”.

Comentarios