Grupo Verbena (Garbo, Ginger...) activa el concurso de acreedores para seguir en pie: ¿qué ha pasado?

El grupo cierra su comunicado con un mensaje de “tranquilidad y confianza” y agradece el apoyo recibido.

La noticia no llega con un cierre, sino con una frase pensada para tranquilizar: “la actividad seguirá desarrollándose con total normalidad”. Grupo Verbena, un operador hostelero con más de media docena de locales en Zaragoza, ha iniciado un procedimiento concursal como salida para continuar con su proyecto después de un intento fallido —y “prolongado”— de reestructurar su deuda financiera.

El grupo lo ha explicado en un comunicado en el que sitúa el origen del problema en un elemento poco habitual en los titulares del ocio nocturno: una “reciente e inesperada interpretación” de la Dirección General de Tributos de la DGA sobre el ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales) aplicado a concesiones administrativas.

Ese cambio de criterio, sostiene la empresa, habría generado una sobrecarga fiscal que ha hecho imposible cerrar un acuerdo con la banca y encarrilar la renegociación.

La clave: un “no” en la negociación y una salida legal para seguir

Verbena describe una secuencia de decisiones en cascada: primero, el intento de reestructuración de la deuda; después, el bloqueo por el nuevo escenario fiscal; y por último, el paso “inevitable” para ajustarse a la ley: solicitar el concurso de acreedores de todas las sociedades del grupo.

El matiz es esencial: no habla de liquidación, sino de concurso “de continuidad”, una fórmula habitual para ordenar pagos y negociar un convenio con acreedores sin apagar la actividad. El mensaje busca fijar un marco: esto no es una despedida, sino una reorganización bajo supervisión judicial.

Qué locales entran en el procedimiento

En el listado que el propio grupo incluye aparecen sociedades y marcas conocidas del circuito de ocio: Ginger Fizz Bar, Garbo Gentlebar y Gonzo Bitterbar. Y las concesiones administrativas bajo las marcas: Camerino Bungalobar, Cartelera Bungalobar y Vodevil Bungalobar

“No se verán afectados”: el mensaje a clientes, proveedores y plantilla

La compañía insiste en un triple destinatario —clientes, proveedores y trabajadores— para asegurar que no habrá impacto en el día a día. Verbena afirma que su prioridad es alcanzar un convenio con los acreedores que aporte estabilidad y garantice el futuro del grupo, con un objetivo explícito: preservar todos los puestos de trabajo.

Como parte de esa estrategia, Verbena comunica que afronta el proceso con asesoramiento especializado: el abogado zaragozano Miguel Ángel Palazón y el equipo de Lacasa Abogados Palacios & Partners, firma centrada en materia concursal.

El texto lanza una idea de fondo: el grupo no discute un descenso de actividad, sino un choque con el marco fiscal y financiero. En otras palabras, Verbena intenta convertir el concurso en una mesa de negociación ampliada, con un objetivo claro: ganar tiempo, ordenar la deuda y pactar una salida. El grupo cierra su comunicado con un mensaje de “tranquilidad y confianza” y agradece el apoyo recibido.

Comentarios