Giro de 180 grados de la nueva imagen de la longaniza de Graus
La adaptación al presente sin perder de vista el legado es una constante en productos de calidad. La tradición, cuando se alinea con estrategias actuales de comunicación, puede reforzar su valor simbólico y comercial. Así, la longaniza de Graus, uno de los embutidos más representativos del Alto Aragón, ha dado un paso decisivo en su estrategia de posicionamiento con el lanzamiento de una nueva identidad visual.
La Asociación de Fabricantes de Longaniza de Graus ha presentado su nueva imagen en un acto celebrado en la emblemática Virgen de la Peña. Este lugar histórico ha servido como escenario para mostrar una renovación que busca proyectar al futuro los valores de autenticidad, calidad y compromiso colectivo que definen a este producto.
La periodista Mari Pau Huguet, figura muy vinculada al producto desde su participación en la Fiesta de la Longaniza, fue la encargada de conducir el acto. En su intervención, puso en valor su labor de difusión del nombre de Graus y su producto más característico en diversos medios de comunicación, así como en foros institucionales como el Senado, a través de su pertenencia a la Red de Periodistas Rurales.
El rediseño de la marca ha sido realizado por el diseñador Iván Arana, quien explicó los fundamentos del nuevo logotipo. El isotipo, de líneas limpias y estilo minimalista, representa una pieza simbólica formada por tres lazos entrelazados, reflejo de la unión de los tres fabricantes que integran actualmente la asociación: Aventín, Melsa y Maella. Este diseño busca transmitir cohesión, autenticidad y solidez. Asimismo, se ha destacado el subrayado en la palabra "DE" dentro del logotipo, como recurso gráfico para enfatizar claramente el origen del producto: Graus.
Mía Sánchez Guerrero, gerente de la Asociación, contextualizó esta renovación dentro de una trayectoria que se remonta a 1995, cuando se registró oficialmente la marca colectiva. “Con esta evolución visual, nos adaptamos a los tiempos actuales, sin perder de vista nuestras raíces. La nueva imagen refleja nuestra esencia: origen, calidad, autenticidad y un firme compromiso colectivo”, afirmó.
La marca colectiva cuenta con un reglamento específico de uso que regula todo el proceso de elaboración, desde los ingredientes hasta los métodos de producción. Este marco normativo garantiza que la longaniza de Graus mantenga sus propiedades organolépticas distintivas (color, sabor y aroma), al tiempo que asegura al consumidor el cumplimiento de unos estándares de calidad muy definidos. No se trata únicamente de un producto típico, sino de un distintivo que certifica la excelencia y la procedencia.
El evento finalizó con la intervención del presidente de la Asociación, Mariano Ciutad, quien agradeció el respaldo institucional y la colaboración de entidades como el Ayuntamiento de Graus, la Comarca de La Ribagorza, la Diputación Provincial de Huesca y Aragón Alimentos. También puso en valor el esfuerzo conjunto de empresas, asociaciones locales y voluntarios: “Este proyecto es el resultado de un trabajo colectivo. La cooperación es nuestro mayor activo”.
La presentación concluyó con una degustación de productos elaborados por los tres fabricantes asociados, maridados con vino de la Denominación de Origen Protegida Somontano. Asimismo, se ofreció la palabra a autoridades presentes como el alcalde de Graus, José Antonio Lagüens, el presidente comarcal Roque Vicente, y el presidente de la Asociación de Empresarios de Ribagorza, José Ramón Colomina, quienes valoraron positivamente el nuevo rumbo de la marca.


