Las 7 tapas que solo se comen en Zaragoza y no conocen en España

En Zaragoza hay un buen número de tapas que solo se puede degustar en esta ciudad, y que se han convertido en iconos de la gastronomía local.
Hay tapas que solo se pueden comer en Zaragoza / Casa Juanico
Hay tapas que solo se pueden comer en Zaragoza / Casa Juanico

Que en Zaragoza se tapea bien es un hecho sin discusión. Y no hablamos solo de El Tubo, la zona de tapeo más conocida dentro y fuera de la ciudad. El tapeo es un arte que se extiende por toda la ciudad, con direcciones interesantes en el entorno de la Plaza de Santa Marta, de la calle Heroísmo, o en barrios como San José, en Las Fuentes o en La Almozara

Pero además, hay una selección de tapas que solo se pueden degustar en la capital aragonesa porque han sido creadas aquí, haciendo famosos a los establecimientos que las han creado, siendo santo y seña de ellos. Y eso, es una maravilla en este mundo globalizado en el que se come igual en Madrid, en Nueva York o en Hamburgo. 

TAPAS QUE SOLO SE COMEN EN ZARAGOZA 

El jamón con chorreras es una tapa clásica de Zaragoza / Casa Juanico
El jamón con chorreras es una tapa clásica de Zaragoza / Casa Juanico

Para empezar con esta selección, nada mejor que hacerlo con una tapa que se ha ganado su lugar por su elaboración, y por su nombre llamativo, que llama la atención a cuantos visitan Zaragoza y preguntan qué es esa tapa de nombre extraño. Se trata del "jamón con chorreras".

Se trata de un huevo duro envuelto en queso y jamón cocido rebozado en una masa orly que se fríe en aceite hasta que queda crujiente. El establecimiento que lo hizo famoso, fue Casa Juanico (calle de la Santa Cruz, 21).  Y llegó a exponerse incluso en la Expo de Sevilla, en 1992. Por suerte, y aunque el bar se traspasó, sigue siendo motivo de peregrinación hasta este local situado a unos metros de la plaza del Pilar. 

El 'Guardia Civil' de El Lince / Cafés y Bares
El 'Guardia Civil' de El Lince / Cafés y Bares

Si hablamos de comernos un "guardia civil", los zaragozanos sabemos que no queremos devorar a un cuerpo de la Benemérita. Estamos hablando de una tapa que tiene más de 50 años de vida y que está extendida por todos los barrios de la ciudad. 

Esta tapa lleva sardinas rancias o de cubo, con picante o sin picante, metidas en pan ton tomate, pepinillo agridulce y pimiento del piquillo en sus versiones más completas. Un bocado aparentemente sencillo, que te hace llorar de la emoción, ideal para tomar el vermú a medio día, y que vio su origen en El Lince (plaza de Santa Marta).

El jamón batido está extendido por toda la ciudad / Casa Dominó
El jamón batido está extendido por toda la ciudad / Casa Dominó

El Jamón Batido es otra de las tapas clásicas de la ciudad. Tiene su origen en Casa Dominó (plaza de Santa Marta), aunque hoy está extendido por numerosos bares. Yo mismo lo suelo preparar en casa a veces como aperitivo antes de una comida o una cena con amigos. 

La tapa se elabora montada sobre una rebanada de pan, sobre la que se unta una mezcla de Jamón de Teruel muy picadito, mahonesa y queso crema. Junto al jamón, también están las variedades de longaniza o chorizo batido. 

Si os menciono el Bar Fausto (calle de Jesús, 26), tiene una tapa que es única y deliciosa. Si lo habéis visitado, seguramente ya sabréis que estamos hablando de la croqueta de vinagrillos. Una maravilla de la cocina en miniatura que hace que muchos zaragozanos pasen el puente de Piedra hasta en días de niebla.

Y además, da igual que se jubilaran Manuel Frago y Encarna Pirés. Eduardo López y María Serrano, sus sucesores, siguen elaborando estas croquetas de rebozado fino que llevan piparras, aceitunas y pepinillos. Lo que se dice una fantasía de croqueta. 

El Champi, un clásico del tapeo / El Tubo de Zaragoza
El Champi, un clásico del tapeo / El Tubo de Zaragoza

El Champi (Libertad 16), es otro clásico que permanece por muchos años que pasen gracia a su tapa. De hecho, este bar del Tubo es famoso porque solo sirven esta tapa elaborada con champiñones

Dicho así, puede sonar hasta sosa. Y para nada. Es un pincho montado sobre una base de pan, con tres champiñones pinchados en un palillo y una gama. Y el secreto del pincho, es sin duda, esa salsa que hace magia en el paladar. 

Tapeo de alta calidad / Los Victorinos
Tapeo de alta calidad / Los Victorinos

Para los amantes del tapeo, hay un templo del tapeo de alta calidad: Los Victorinos (calle José de la Hera, 6). Este bar, abierto desde 1969, cambió hace unos meses de dueño tras cinco generaciones de negocio familiar, manteniendo el legado y la esencia. 

Y junto a especialidades como los huevos escalfados con trufa blanca del Piamonte, está un clásico: la tapa de la casa. Esta tapa está elaborada con boletus Edulis con salsa de Oporto y jamón y foie. Y una vez que la pruebas, su sabor no se olvida jamás.

Con su estilo moderno y sofisticado, el Meli del Tubo se ha convertido en una de las opciones diferentes del Tubo. Entre sus propuestas de gastronomía en miniatura, hay una que goza de las mieles del éxito desde su lanzamiento.

Se trata del Cave Ovum, un sorprendente saquito crujiente relleno de setas, bacon y huevo sobre carbonara de torrezno que es toda una explosión de sabor en la boca. 

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