Irán lanza un ataque con misiles contra bases de EE.UU. en Qatar e Irak
En un nuevo y grave episodio de tensión en Oriente Próximo, Irán ha lanzado este lunes una operación militar con misiles contra instalaciones estadounidenses en Qatar e Irak. Bautizada como "Anuncio de Victoria", la ofensiva tiene como objetivo directo la base aérea de Al Udeid, en las afueras de Doha, considerada la mayor instalación militar estadounidense en la región.
Según el comunicado oficial del ejército iraní, se trata de un ataque “devastador y potente” en represalia por los bombardeos ejecutados por EE.UU. el domingo pasado en territorio iraní. Teherán ha subrayado que no dejará sin respuesta ningún ataque a su soberanía, y ha utilizado, asegura, el mismo número de proyectiles que los lanzados por Washington, en un gesto de aparente equilibrio estratégico.
A pesar de la gravedad del ataque, el Ministerio de Defensa de Catar ha confirmado que sus defensas aéreas interceptaron con éxito los misiles dirigidos contra Al Udeid. En un mensaje en redes sociales, el organismo aseguró que no se han producido víctimas mortales ni heridos, y que la situación en el país está bajo control.
La acción iraní ha coincidido con el cierre temporal del espacio aéreo catarí, justificado por el Ministerio de Exteriores como una medida para garantizar la seguridad de la población ante la escalada de tensión en la región. También Emiratos Árabes Unidos y Bahréin han clausurado su espacio aéreo y activado protocolos de emergencia. Las autoridades bareiníes han pedido calma a la ciudadanía y han instado a acudir a zonas seguras si fuera necesario.
EE.UU. monitorea la situación en la ‘situation room’
En Washington, la Casa Blanca y el Departamento de Defensa siguen de cerca el desarrollo de los acontecimientos, mientras el expresidente Donald Trump se ha reunido con su equipo de seguridad nacional en la conocida situation room.
La televisión Al Jazeera ha reportado explosiones y ráfagas de disparos en Doha durante la noche, mientras que la base estadounidense en Siria ha sido puesta en alerta máxima ante un posible ataque similar.
El comunicado iraní asegura que “las bases regionales de EE.UU. son una debilidad y no una fortaleza”, y aunque subraya que la operación no constituye una amenaza para el “vecino fraternal” Qatar, la tensión militar crece a niveles preocupantes.
Este nuevo episodio confirma el deterioro acelerado de la estabilidad en Oriente Próximo, y abre interrogantes sobre la respuesta que adoptará Washington en un contexto de alta volatilidad geopolítica.

