La AEMET pronostica un cambio radical en Zaragoza: de un calor de 36ºC a lluvias con 15 litros por m2

A partir del jueves se prevé un descenso notable de los termómetros

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido varios avisos en Aragón ante un brusco cambio de tiempo que afectará especialmente a Zaragoza en los próximos días. Tras un inicio de semana dominado por el calor intenso, con temperaturas cercanas a los 36 ºC, el panorama dará un giro hacia un ambiente más fresco y marcado por lluvias y tormentas. Esta variabilidad obligará a la población a estar atenta a las previsiones y a preparar tanto ropa ligera para el calor como paraguas para las precipitaciones que se esperan a mediados de semana.

Según los pronósticos, el martes 26 de agosto se alcanzarán las temperaturas más altas en Zaragoza, con máximas de 36 a 37 grados. Este episodio de calor será breve, ya que a partir del jueves se prevé un descenso notable de los termómetros, con registros que no superarán los 27 grados. El contraste térmico será uno de los rasgos más llamativos de esta semana, pasando de jornadas veraniegas a un ambiente mucho más otoñal en cuestión de horas.

El martes, la AEMET ha activado un aviso amarillo por altas temperaturas en la Ribera del Ebro, que permanecerá vigente desde las 13:00 hasta las 21:00 horas. En esa franja horaria, los termómetros podrían alcanzar valores de hasta 36 grados, lo que incrementa el riesgo de golpes de calor. Este mismo aviso se extiende al sur de Huesca, donde también se esperan máximas similares. Sin embargo, el Pirineo aragonés quedará bajo otra advertencia diferente: la de precipitaciones intensas. En esta zona, el aviso amarillo corresponde a lluvias que podrían acumular hasta 20 litros por metro cuadrado en una hora, acompañadas de tormentas y posible caída de granizo.

La situación cambiará de forma notable el miércoles, cuando la atención se trasladará a las precipitaciones. En la provincia de Zaragoza, se esperan lluvias localmente intensas que podrían acumular hasta 15 litros por metro cuadrado en una hora. Ante este escenario, la AEMET ha emitido avisos amarillos no solo para la Ribera del Ebro, sino también para la zona de la Ibérica zaragozana y las Cinco Villas. La previsión apunta a chubascos de carácter irregular, que podrían descargarse con fuerza en cortos periodos de tiempo.

En la provincia de Huesca, la jornada del miércoles estará marcada igualmente por la inestabilidad. Toda la provincia quedará bajo aviso amarillo, salvo el Pirineo, donde la situación será más adversa. Allí, se ha decretado aviso naranja ante la posibilidad de lluvias que alcancen los 30 litros por metro cuadrado en una hora. Este nivel de alerta implica un mayor riesgo de incidencias, como crecidas repentinas en barrancos y problemas de acumulación de agua en zonas urbanas.

La provincia de Teruel también se verá afectada. En concreto, las comarcas del Bajo Aragón, Gúdar y Maestrazgo estarán en aviso amarillo por precipitaciones. Las tormentas podrían ser localmente fuertes, acompañadas de rachas de viento y aparato eléctrico, un fenómeno habitual en episodios de final de verano.

Este escenario meteorológico responde a la combinación del calor acumulado en los últimos días con la entrada de aire más fresco y húmedo, lo que favorece la aparición de tormentas de desarrollo rápido. La AEMET recuerda la importancia de seguir las recomendaciones ante los avisos meteorológicos, tanto para prevenir los efectos del calor como para extremar precauciones en caso de lluvias intensas.

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