Zaragoza quiere ganar la Agencia Estatal de Salud Pública y transformar así el Pabellón de Aragón

Zaragoza acelera para convertirse en sede de la Agencia Estatal de Salud Pública. El Gobierno de Aragón ha aprobado la candidatura y propone ubicarla en el Pabellón de Aragón de la Expo 2008, con una reforma de 16,9 millones y una sede provisional en el recinto mientras duren las obras.

Zaragoza ha entrado de lleno en la carrera por albergar uno de los nuevos organismos estatales llamados a marcar época tras la pandemia: la Agencia Estatal de Salud Pública. El Gobierno de Aragón ha aprobado ya la presentación oficial de la candidatura, con un dossier que se remitirá al Ministerio de Política Territorial antes de que venza el plazo de este sábado.

La apuesta viene con un nombre propio y un escenario muy reconocible: si la candidatura prospera, la sede se instalaría en el Pabellón de Aragón de la Expo 2008, un edificio emblemático del recinto Expo que se transformaría por completo para adaptarse a un centro estatal de vigilancia y respuesta ante riesgos sanitarios.

Qué es la Agencia y para qué servirá

La futura Agencia nace con un objetivo claro: reforzar la capacidad del Estado para vigilar, prevenir y responder ante amenazas y emergencias sanitarias. El Gobierno autonómico la enmarca como un organismo clave para modernizar la salud pública y consolidar estructuras estables de coordinación y análisis.

El procedimiento para decidir su sede se activó por acuerdo del Consejo de Ministros en noviembre de 2025 y se rige por criterios de desconcentración territorial y adecuación técnica del emplazamiento.

El edificio: 7.000 m² para una Agencia que exige 4.000

El plan aragonés propone instalar la Agencia en un inmueble con 7.000 metros cuadrados, casi el doble de la superficie requerida (4.000). El edificio está valorado patrimonialmente en 33 millones de euros y, según el Ejecutivo, cumple los requisitos funcionales que se puntúan en el concurso: espacios para reuniones y videoconferencias, salón de actos, seguridad física y digital, conectividad de alta capacidad y aparcamiento.

En la candidatura también se subrayan criterios de “extra” que suelen sumar: sostenibilidad y eficiencia energética, y accesibilidad mediante movilidad sostenible (transporte público, bici, puntos de recarga).

La reforma: 16,9 millones y 15 meses de obras

El paso decisivo —y el que determina el “cambio absoluto” del Pabellón de Aragón— es la obra. El Gobierno de Aragón se compromete a una inversión de 16,9 millones de euros para adecuarlo, con un plazo estimado de 15 meses desde la adjudicación.

Como en el proceso se valora que la sede pueda estar operativa desde el inicio, Aragón ofrece una solución puente: ceder oficinas provisionales dentro del propio recinto Expo para que la Agencia pueda arrancar en una ubicación temporal mientras se ejecuta la reforma.

Qué cambiaría en la Expo

Si Zaragoza logra la sede, el impacto sería doble. Por un lado, dar uso estable a un edificio singular del legado Expo mediante un proyecto estatal de largo recorrido. Por otro, reforzar el ecosistema sanitario y científico local, con efecto tractor sobre reuniones técnicas, actividad institucional y colaboración con el entorno académico y asistencial.

El dossier incluye ya un proyecto arquitectónico de adecuación y documentación gráfica (planos y fotografías) para acreditar que el edificio puede adaptarse a las necesidades del organismo.

La competición: varias ciudades en liza

Zaragoza no está sola. En los últimos días, otras ciudades han movido ficha para presentar instalaciones y apoyos institucionales, en un proceso que se prevé competido.

Con la candidatura aprobada y el pabellón señalado, Aragón entra en la fase decisiva: la de demostrar, sobre el papel y con compromisos de inversión, que el edificio puede pasar de símbolo de 2008 a infraestructura estratégica de salud pública para la próxima década.

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