Ni Albarracín ni Aínsa: el pueblo más bonito de Aragón que atrae la buena suerte
Alcalá de la Selva ha sido elegido por votación popular como le pueblo más bonito de Aragón, superando en una final apretada del concurso Aragón Prix a una de las grandes favoritas, Aínsa. Entre los 32 municipios candidatos que participaban en el concurso, figuraban auténticas reliquias del Aragón rural, como Valderrobres, Albarracín o Anento.
Más allá de su belleza innegable, Alcalá de la Selva esconde secretos y leyendas que amenizan todavía más una escapada exprés.
LA PIEDRA DE SAPO: LEYENDA DE LA BUENA SUERTE EN ALCALÁ DE LA SELVA
Al entrar en Alcalá de la Selva, una de las cosas que más sorprenden a los visitantes es una extraña roca que hay en lo alto de una loma. Esta roca tiene su propia historia particular, ya que según cuenta la leyenda criaturas oscuras como trasgos y arpías asolaban la Sierra de Gúdar, provocando enfermedades, malas cosechas y miedo entre los habitantes. Cansados del sufrimiento, los vecinos comenzaron a rezar en busca de una intervención mágica.
La respuesta llegó en forma de un ser fantástico con apariencia de sapo gigante que expulsaba veneno contra estas criaturas hasta hacerlas desaparecer. Desde entonces, las tierras se volvieron fértiles, las enfermedades remitieron y la vida fue más próspera. Como agradecimiento, los lugareños pidieron al animal que, al morir, permaneciera junto a ellos. Y así lo hizo: dicen que quedó petrificado como una roca, vigilando el pueblo desde lo alto. Tocar esta piedra tres veces bajo la luna llena promete traer fortuna en todos los aspectos de la vida.
El acceso a esta piedra es sencillo. Se puede subir a pie por un camino corto, con suelo rocoso y barandilla de madera. Arriba, el Mirador del Sapo regala una vista panorámica de todo el valle, con el castillo de Alcalá como telón de fondo. Solo hace falta un poco de imaginación para ver al sapo entre las rocas.
MÁS ALLÁ DE LA LEYENDA, ¿QUÉ VER EN ALCALÁ DE LA SELVA?
Ubicado en la Sierra de Gúdar, a más de 1.400 metros de altitud, es un destino ideal tanto en invierno (está muy cerca de la estación de esquí de Valdelinares), como en verano, cuando se llena de senderistas y familias en busca de naturaleza.
Uno de los mayores reclamos es el casco urbano, lleno de casas tradicionales de piedra, tejados inclinados y balcones de madera. En la parte más alta del municipio, destaca la Iglesia parroquial de San Simón y San Judas, de estilo gótico-renacentista, y las ruinas del castillo medieval, desde donde se tienen unas vistas imponentes.
CÓMO LLEGAR A ALCALÁ DE LA SELVA
- Desde Zaragoza, la opción más rápida es tomar la A-23 en dirección sur hasta llegar a Teruel y, desde allí, seguir por la carretera A-228 en dirección Mora de Rubielos. Alcalá de la Selva se encuentra a unos 45 minutos de Teruel. El trayecto total desde Zaragoza es de aproximadamente 2 horas y 30 minutos en coche.
- Desde Huesca, se recomienda ir hacia Zaragoza y seguir el mismo recorrido. Aunque es más largo (unas 3 horas y 15 minutos), el trayecto ofrece paisajes muy variados y varios pueblos donde hacer parada.
- Desde Teruel, el acceso es directo y cómodo. Son apenas 60 kilómetros de distancia por carretera bien asfaltada y con vistas a la sierra. En invierno, es importante consultar el estado de las carreteras por posibles nevadas.

