El pueblo de Teruel con una de las leyendas de amor más duras y crueles
En los rincones más profundos y recónditos de Teruel se encuentra una de las leyendas más impactantes donde el amor y la tragedia cruzan sus caminos. Teruel, conocido por su legado mudéjar y sus historias impregnadas en pasión y fatalidad (ejemplo de ello son los 'Amantes de Teruel'), esconde una de las leyendas más sobrecogedoras del folclore medieval: la enterrada viva de Alfambra.
LA HISTORIA DE LA CONDESA DE ALFAMBRA: BREBAJES, TRAICIÓN Y CASTIGO
Durante la Reconquista, en el municipio de Alfambra, se cuenta que la esposa del conde fue víctima de una conspiración orquestada por un rey moro, el cual se enamoró perdidamente de ella. Para conseguir estar con ella, el rey moro administró a la condesa una bebida que la dejó en un estado de muerte aparente.
El cuerpo de la condesa fue velado durante días por su desconsolado esposo, que se resistía a enterrarla ya que aún notaba calor en su piel. Sin embargo, presionado por las pruebas sobre su 'supuesto' fallecimiento, no le quedó otra que dejarla marchar en paz. Esa misma noche, un cómplice del rey moro la desenterró y le dio un antídoto, trasladándola posteriormente al municipio de Camañas, donde el monarca la esperaba.
Con el paso de los meses un testigo que estuvo en el entierro de la condesa la reconoció, contándoselo posteriormente al conde. Este, lejos de actuar bajo un estado de ira, se disfrazó de mendigo y acudió a verla. Fue entonces cuándo la condesa, sorprendida por la visita del que era su esposo, lo denunció. Sin embargo, varios hombres del conde se encontraban ocultos en la maleza, rescatando a su señor.
En un acto de justicia final, el conde condenó al rey y a la condesa a arder vivos en Peña Palomera.
UNA LEYENDA QUE PERDURA EN LA MEMORIA COLECTIVA DE TERUEL
Lejos de quedar en el olvido, la historia de la enterrada viva se ha convertido en uno de los relatos más impactantes de la provincia de Teruel. Se dice que en las noches de viento, cuando Alfambra guarda silencio, aún se oyen susurros en la peña donde fueron ajusticiados los amantes traidores.
Esta leyenda, junto a otras igualmente pasionales como la de los Amantes de Teruel o la de las torres levantadas por amor a Zoraida, refuerza la idea de que Teruel no solo conserva piedra sobre piedra su patrimonio, sino también historias que hielan la sangre.
MÁS ALLÁ DE LAS LEYENDAS...¿QUÉ VER EN ALFAMBRA?
Alfambra no es solo tierra de leyendas, también es un lugar con un paisaje singular de arcilla roja que da nombre al municipio y lo convierte en una estampa inolvidable.
En lo alto del cerro que domina el pueblo se alzaba uno de los castillos más importantes del sur del reino de Aragón, de origen árabe y clave en la defensa entre Zaragoza y Valencia. Aunque hoy solo quedan ruinas, en los años 60 se levantó en su lugar un Cristo Redentor de gran tamaño, visible desde kilómetros a la redonda. A su lado, unas llamativas letras blancas estilo Hollywood anuncian con orgullo la llegada al municipio.
Casas señoriales que recuerdan su pasado noble, así como vestigios arqueológicos en el cerro y en el barranco de la Rama. Pasear por Alfambra es descubrir un lugar donde la historia, el paisaje y la tradición conviven con un toque moderno y sorprendente, perfecto para una escapada rural.


