Alerta por peste porcina africana: se detectan dos casos y Aragón entra en alerta
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación confirmó este viernes la detección de dos casos positivos de peste porcina africana (PPA) en España, los primeros registrados en el país desde hace más de treinta años. Los análisis realizados por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid) han ratificado que dos jabalíes hallados muertos el pasado 26 de noviembre en Bellaterra (Barcelona) estaban infectados con el virus.
La alerta sanitaria ha provocado una rápida movilización del Estado, las autonomías y la Unión Europea, dado que se trata de una de las enfermedades animales más devastadoras para el sector porcino, capaz de generar mortandades del 100 % y paralizar las exportaciones de un país entero.
En el caso de Aragón, el gobierno autonómico ha convocado a los principales representantes del sector porcino en el Edificio Pignatelli para tratar de primera mano las medidas a adoptar y las consecuencias de la detección de la peste porcina en Barcelona.
Hallazgo a un kilómetro de distancia y activación inmediata del protocolo
Los dos jabalíes fueron encontrados a apenas un kilómetro el uno del otro, en las inmediaciones del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona, lo que sugiere que el virus podría haberse introducido recientemente en la zona.
Tras el hallazgo, los servicios veterinarios de la Generalitat notificaron de inmediato la sospecha al Ministerio. Una vez confirmado el positivo, Agricultura ha elevado la comunicación a la Unión Europea y a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), como exige la normativa internacional.
La zona ha quedado sujeta a las medidas estrictas recogidas en el manual operativo contra la PPA, que incluyen: delimitación de zona infectada y zona de vigilancia, retirada y eliminación bajo control oficial de cadáveres de fauna silvestre, prohibición de la caza para evitar el desplazamiento de jabalíes a zonas libres del virus. y refuerzo de la bioseguridad en explotaciones cercanas y en el transporte de animales.
Estas actuaciones buscan impedir que el virus salte a la cabaña porcina doméstica, lo que supondría un impacto económico incalculable para el sector.
Primer foco desde 1994 en un país líder mundial en porcino
España no registraba ningún caso de peste porcina africana desde noviembre de 1994, cuando logró erradicar la enfermedad tras décadas de trabajo científico y medidas sanitarias.
Sin embargo, el virus nunca dejó de circular en el mundo. En 2014 volvió a entrar en la Unión Europea a través de los países bálticos y Polonia, procedente de Rusia. Desde entonces, la enfermedad se ha extendido entre jabalíes y cerdos domésticos en trece países europeos, entre ellos Italia, Alemania, Grecia o Rumanía.
El regreso del virus a España, aunque de momento limitado a fauna silvestre, supone un riesgo especialmente delicado para un país cuya industria porcina es líder en Europa, representa más del 40 % de la producción ganadera nacional, y exporta carne y derivados a más de cien países.
Una enfermedad devastadora, pero que no afecta al ser humano
Según la OMSA, la peste porcina africana es un virus altamente contagioso entre cerdos domésticos y jabalíes, con tasas de mortalidad que pueden alcanzar el 100 %. El virus tiene una gran capacidad de resistencia en el medio ambiente y puede sobrevivir en: ropa y calzado, vehículos y ruedas, equipamientos ganaderos y productos cárnicos porcinos
Esta resistencia hace que la actividad humana sea un vehículo clave de transmisión transfronteriza.
No obstante, el Ministerio de Agricultura insiste en que no es una enfermedad zoonósica:
las personas no pueden contagiarse, ni por contacto con animales ni por consumo de carne o productos derivados.
Pese a ello, sus efectos sobre la cabaña porcina y la economía del sector pueden ser “devastadores”, recalca la OMSA.
La Unión Europea la clasifica como enfermedad de categoría A, lo que obliga a todos los Estados miembros a aplicar medidas estrictas y coordinadas para su control y erradicación.
Agricultura convoca al Comité RASVE y pide máxima vigilancia al sector
Tras la confirmación del foco, el Ministerio ha convocado con carácter urgente al Comité de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria (RASVE), en el que participan los servicios veterinarios de todas las comunidades autónomas y representantes del sector.
El objetivo es analizar el foco, reforzar las medidas de vigilancia y asegurar que todas las explotaciones extreman la bioseguridad.
“Se solicita al sector que extreme todas las medidas de bioseguridad y vigilancia en explotaciones y transporte de animales”, ha señalado el Ministerio dirigido por Luis Planas.
La detección de estos dos casos supone un desafío para España, que llevaba tres décadas libre de la enfermedad y había consolidado su posición como uno de los mayores exportadores mundiales de carne de cerdo.
El éxito en el control de este foco dependerá ahora de la rápida coordinación entre administraciones, sector ganadero y autoridades europeas. La prioridad es evitar que el virus alcance alguna explotación doméstica. De lograrlo, España podría contener este episodio sin comprometer un sector estratégico y miles de puestos de trabajo ligados a la industria porcina.





