Teresa Salamero, la enfermera todoterreno que quiere fortalecer la profesión desde dentro

Su mandato arranca con un mensaje claro: si la Enfermería es esencial para el sistema, también debe serlo en la toma de decisiones.
Teresa Salamero, nueva presidenta del Colegio de Enfermería / Cedida
Teresa Salamero, próxima presidenta del Colegio de Enfermería / Cedida

Teresa Salamero Rodríguez acaba de asumir el reto de su vida profesional: presidir el Colegio Oficial de Enfermería de Zaragoza, el colegio profesional más numeroso de Aragón. A sus 41 años, y con dos décadas de experiencia asistencial a la espalda, llega a la primera línea corporativa con una idea muy clara: cuidar a las enfermeras para que ellas puedan seguir cuidando a todos los demás.

Su candidatura, “Acercando el Colegio”, se impuso en las elecciones celebradas este jueves en la sede colegial de la calle Bretón. Estaban llamados a votar 7.609 enfermeros, y la participación rozó el 10%. Salamero derrotó a la hasta ahora presidenta, Teresa Tolosana, que concurría con la lista “Seguimos construyendo futuro”.

La enfermera todoterreno que ha visto la sanidad desde la cama del paciente, desde la supervisión de planta y desde los comités éticos, asume ahora el reto de representarlas a todas. Su mandato arranca con un mensaje claro: si la Enfermería es esencial para el sistema, también debe serlo en la toma de decisiones.

El relevo abre una nueva etapa en la organización profesional de referencia de la Enfermería zaragozana. Como dijo en una entrevista con HOY ARAGÓN, "el Colegio de Enfermería debe ser un espacio donde crecer, aprender y liderar el cambio en salud". Y esa es su vocación como nueva presidente.

De la UCI a la presidencia del Colegio

Nacida en Zaragoza hace 41 años, Teresa Salamero es enfermera desde hace 20, y su trayectoria es, literalmente, todoterreno. Ha pasado por numerosos servicios y niveles asistenciales, tanto en la sanidad pública como en la privada, con especial peso de las unidades de cuidados intensivos (UCI) y los servicios de hospitalización.

En 2013 aprobó las oposiciones como enfermera funcionaria de carrera y su etapa en el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) le aportó, como ella misma explica, “una visión más amplia de la profesión y de la atención a las personas más vulnerables”. Desde marzo de 2020 es supervisora en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, en los servicios de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas, donde ha tenido que gestionar, en primera línea, parte de los años más duros para el sistema sanitario.

A su experiencia asistencial suma una sólida formación: máster en Bioética y Bioderecho por la Universidad de La Laguna y máster en Urgencias Hospitalarias por la Universidad de Barcelona. Forma parte del Comité de Ética Asistencial del Sector III y es vocal de la Comisión de Deontología del propio Colegio de Enfermería. Es decir, combina práctica clínica, visión ética y conocimiento de la estructura colegial.

Un equipo joven, asistencial y con las “botas puestas”

Salamero llega al Colegio con un equipo que define como “joven, muy asistencial y comprometido con la Enfermería”. “Trabajamos en ámbito rural y urbano, en primaria y especializada, y varias tenemos dobles titulaciones”, subraya. Esa mezcla de procedencias y ámbitos de trabajo es, para ella, una garantía de que el Colegio no se convertirá en una estructura alejada de la realidad, sino en una institución pegada al terreno, a los problemas del día a día y a las necesidades reales de las profesionales. Su lema lo resume bien: “Trabajar para las enfermeras y, sobre todo, con ellas”.

Cuidar a las enfermeras en todas las etapas de su vida profesional

Durante la campaña, Teresa Salamero ha repetido un compromiso central: “Cuidar a las enfermeras a lo largo de toda su vida profesional, desde las recién colegiadas hasta las compañeras jubiladas”.

“Queremos fortalecer la profesión, dado nuestro imprescindible papel social, impulsando la participación y el sentido de pertenencia”, insiste. Su objetivo es que el Colegio deje de percibirse como un mero gestor de trámites y se convierta en un espacio de referencia, apoyo y defensa profesional.

Reivindicaciones clave: del grupo A1 a las especialidades

Salamero no esconde las batallas pendientes del colectivo. Entre las principales reivindicaciones que ha defendido destacan: el reconocimiento de la responsabilidad real que la Enfermería asume a diario, la reclasificación al grupo A1, equiparando formalmente la profesión al nivel de responsabilidad y formación que ya ejerce en la práctica y la implantación efectiva de todas las especialidades de Enfermería, para adaptar el sistema a las nuevas necesidades clínicas y sociales.

Su agenda pasa por reforzar el papel de la Enfermería en la atención al paciente crónico, en la coordinación de cuidados y en la educación sanitaria. Según declaró a HOY ARAGÓN, "la defensa de la profesión enfermera empieza por reconocer el valor real de lo que hacemos. Somos profesionales con una formación universitaria sólida, con competencias avanzadas y con una gran responsabilidad en el cuidado de las personas. Por eso, el reconocimiento del nivel A1 no es tanto una reivindicación corporativa, sino una cuestión de reconocimiento profesional".

Una presidencia para “fortalecer la profesión desde dentro”

La llegada de Teresa Salamero a la presidencia del Colegio de Enfermería de Zaragoza supone la entrada de una enfermera de UCI, supervisora y con trayectoria asistencial intensa al frente de la institución. Ella misma resume su proyecto en una idea sencilla: fortalecer la profesión desde dentro.

Hacer que el Colegio esté más cerca de los profesionales, que la Enfermería tenga más voz en los debates sanitarios y que el reconocimiento social vaya de la mano de un reconocimiento real en condiciones laborales, clasificación profesional y desarrollo de carrera.

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