Alerta en el Pirineo y parte de Huesca: una gran DANA dejará lluvias de 100 litros
La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha lanzado una alerta ante la inminente llegada de una borrasca procedente del Atlántico, que traerá consigo precipitaciones persistentes e intensas en Aragón y otras comunidades del valle del Ebro. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha advertido sobre el riesgo de lluvias torrenciales que podrían provocar crecidas en los principales ríos de la comunidad, generando preocupación en los municipios cercanos a sus cauces.
Las precipitaciones ya han comenzado este viernes, pero el mayor impacto se espera a partir del sábado, cuando la borrasca atravesará la península de oeste a este, dejando a su paso lluvias intensas y persistentes. Se prevé que estas lluvias puedan ir acompañadas de tormentas, lo que incrementaría aún más la cantidad de agua caída en un corto periodo de tiempo. Según los datos de Aemet, en algunas zonas podrían acumularse más de 15 litros por metro cuadrado en tan solo una hora.
Los mayores acumulados se esperan en la zona del Pirineo central, donde entre el mediodía del sábado y el mediodía del domingo se prevé la caída de entre 50 y 100 litros por metro cuadrado. Este fenómeno afectará especialmente a las cuencas de los ríos Aragón, Gállego, Cinca, Ésera, Noguera Ribagorzana, Noguera Pallaresa y Segre. En el Prepirineo, los ríos Alcanadre y Vero también podrían experimentar un notable incremento en sus caudales.
A lo largo del domingo, las precipitaciones comenzarán a remitir y la situación se estabilizará progresivamente, aunque la CHE advierte de la posibilidad de crecidas en distintos tramos fluviales, lo que podría generar complicaciones en áreas cercanas a los cauces.
Posibles crecidas y ríos en riesgo
Desde la CHE han señalado que, durante la segunda mitad del sábado, los primeros incrementos de caudal podrían comenzar a notarse en cauces menores y barrancos situados en el norte de Guadalajara, Navarra, Aragón y Cataluña. Debido a la intensidad de las precipitaciones, estos pequeños cursos de agua podrían experimentar crecidas súbitas, lo que supone un riesgo de inundaciones localizadas.
A medida que avance la jornada y el agua continúe acumulándose, entre el final del sábado y la mañana del domingo, la atención deberá centrarse en los ríos Aragón, Gállego, Cinca, Ésera, Noguera Ribagorzana, Noguera Pallaresa, Segre, Alcanadre, Vero y Arbas, donde se prevén crecidas ordinarias o próximas a la máxima crecida ordinaria. Sin embargo, en aquellas zonas donde las precipitaciones sean más intensas, existe la posibilidad de que alguna de estas crecidas alcance niveles extraordinarios, lo que requeriría una vigilancia extrema.
Uno de los ríos que genera mayor preocupación es el Gállego, ya que sus embalses, Búbal y Lanuza, están situados en cabecera y las aportaciones de agua por debajo de estos podrían ser muy significativas. Esto podría generar problemas en localidades situadas aguas abajo.
En la margen derecha del Ebro, las crecidas también podrían afectar a los afluentes riojanos y aragoneses, aunque se espera que su impacto sea menor en comparación con los afluentes de la margen izquierda. Aun así, la CHE ha pedido especial precaución en los ríos Mesa y Piedra, que actualmente cuentan con sus acuíferos muy cargados y pueden generar caudales importantes con precipitaciones relativamente moderadas.
El papel de los embalses en la regulación de las crecidas
A pesar de la magnitud de las lluvias esperadas, la CHE ha destacado que los grandes embalses pirenaicos desempeñarán un papel clave en la laminación de estas crecidas, reduciendo el caudal que finalmente llegará a los tramos bajos de los ríos. No obstante, en algunos casos concretos, como en el río Gállego, la acumulación de agua por debajo de las presas podría ser significativa, lo que exige una vigilancia especial.
La CHE sigue monitorizando la situación en tiempo real para garantizar una respuesta rápida ante posibles incidencias. Las autoridades recomiendan a la población que reside en zonas cercanas a los cauces de los ríos que permanezcan atentos a la evolución de las condiciones meteorológicas y a las actualizaciones emitidas por los servicios de emergencia.
Recomendaciones para la población
Ante este escenario, la CHE ha emitido una serie de recomendaciones para minimizar los riesgos y garantizar la seguridad de la población:
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Evitar desplazamientos innecesarios en zonas cercanas a los cauces de los ríos, especialmente en momentos de mayor intensidad de lluvia.
- No intentar cruzar zonas inundadas ni a pie ni en vehículo, ya que el agua puede ocultar el estado real del terreno y arrastrar con facilidad cualquier objeto.
- Prestar especial atención a los avisos y alertas de Protección Civil y Aemet, que actualizarán la información conforme avance el episodio meteorológico.
- Proteger las viviendas situadas en áreas susceptibles de inundaciones, asegurando desagües y evitando almacenar objetos de valor en sótanos o plantas bajas.
- Tener preparado un plan de emergencia, con provisiones básicas en caso de necesidad de evacuación.
Vigilancia continua y previsiones a corto plazo
Las autoridades y organismos responsables de la gestión del agua en Aragón continuarán monitorizando la situación a lo largo del fin de semana. Se espera que las precipitaciones comiencen a remitir a partir del domingo, aunque el impacto de la crecida de los ríos podría extenderse durante varios días, dependiendo de la acumulación de agua y la capacidad de los embalses para regular el flujo.
Desde la CHE instan a la población a seguir informándose a través de fuentes oficiales, como la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el Sistema Automático de Información Hidrológica del Ebro (SAIH Ebro) y la web de la propia Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).




