Así es 'por dentro' el nuevo aliado chino de Stellantis para hacer la mega fábrica de Figueruelas
Después de meses de expectación y preparativos, Zaragoza y Aragón se convierten en el epicentro de un proyecto que promete transformar el sector automovilístico: la gigafactoría de baterías para vehículos eléctricos promovida por Stellantis en alianza con la compañía china CATL. Esta inversión millonaria, clave para la transición hacia la movilidad sostenible, supone un hito histórico para la región y un impulso decisivo hacia la electrificación del transporte en Europa.
La gigafactoría de Stellantis y CATL representa mucho más que una inversión económica: es un símbolo del futuro de la movilidad y un paso decisivo hacia la electrificación del transporte. Con esta planta, Zaragoza se posiciona como un actor clave en la transición hacia un modelo más sostenible y eficiente, liderando el camino en la producción de vehículos eléctricos y sus componentes esenciales.
CATL: un gigante mundial de las baterías eléctricas
CATL, acrónimo de Contemporary Amperex Technology Co., Limited, es el socio estratégico detrás de esta iniciativa. Aunque su nombre puede no ser familiar para el gran público, la empresa es un gigante global en el diseño y fabricación de baterías para vehículos eléctricos, con una cuota de mercado del 40% a nivel mundial.
Fundada en 2011 por Robin Zeng en la ciudad de Ningde, en la provincia china de Fujian, CATL comenzó como una división de baterías de Amperex Technology Limited (ATL), enfocada en dispositivos electrónicos. Sin embargo, Zeng pronto identificó el potencial del mercado de vehículos eléctricos y lanzó CATL en 2012 para aprovechar el incipiente auge de la movilidad eléctrica.
Desde entonces, la empresa ha escalado hasta convertirse en líder mundial gracias a su agresiva inversión en investigación y desarrollo y una expansión internacional cuidadosamente planificada. Actualmente, CATL cuenta con 13 plantas de producción, incluidas dos en Europa (Alemania y Hungría), y cinco centros de investigación, empleando a más de 80.000 personas.
CATL suministra baterías a los fabricantes de vehículos eléctricos más importantes del mundo. Entre sus clientes destacan nombres como Tesla, BMW, Mercedes-Benz, Volkswagen, Toyota, Honda y Hyundai, además de los gigantes chinos Geely, BAIC y SAIC. Su alianza con Stellantis, que incluye marcas icónicas como Opel, Peugeot y Fiat, refuerza aún más su presencia en el mercado europeo.
El comienzo de una alianza estratégica
La colaboración entre Stellantis y CATL comenzó oficialmente hace un año, el 21 de noviembre de 2023, cuando ambas compañías firmaron un memorando de entendimiento (MoU) para el suministro de células y módulos de baterías de litio, hierro y fosfato (LFP). Este acuerdo, aunque inicialmente no mencionaba explícitamente la gigafactoría en Zaragoza, ya apuntaba hacia una alianza estratégica vinculada a este ambicioso proyecto.
La planta de baterías en Figueruelas será una de las más avanzadas del mundo, utilizando tecnología de vanguardia para producir baterías más eficientes y sostenibles. La instalación también responde a la necesidad de garantizar un suministro estable y local de baterías para el creciente mercado de vehículos eléctricos en Europa, un paso esencial para cumplir con los objetivos de descarbonización del sector.
Por qué Zaragoza
La elección de Zaragoza no es casual. La planta de Stellantis en Figueruelas, operativa desde 1982, ha demostrado ser un modelo de competitividad y adaptación tecnológica, convirtiéndose en una de las principales fábricas del grupo en Europa. Además, la región cuenta con ventajas logísticas y estratégicas que la hacen ideal para albergar un proyecto de esta magnitud.
La disponibilidad de suelo en el entorno de Figueruelas y la posición geoestratégica de Zaragoza, con conexiones de transporte que facilitan la distribución a otros fabricantes en España y Europa, son factores clave. Asimismo, Aragón es líder en energías renovables, un elemento crucial para garantizar que la planta sea neutra en carbono, alineándose con los objetivos de sostenibilidad de CATL y Stellantis.
La construcción de la gigafactoría, con una inversión de 4.100 millones de euros, no solo generará entre 2.500 y 3.000 empleos directos, sino que también impulsará el tejido industrial y la economía local. Este proyecto es una pieza fundamental en la transformación de Aragón en un hub estratégico para la automoción eléctrica.
Además, se espera que la planta sirva como catalizador para atraer nuevas inversiones y fomentar la innovación en la región, consolidando a Zaragoza como un polo de desarrollo tecnológico y sostenible.