Siempre será el último pueblo de Aragón: está en Huesca y solo tiene 5 habitantes

Guarda restos de un castillo medieval y solo cinco personas viven allí, concretamente una familia
Vía Escapada Rural.
Pertenece a la comarca de La Litera | Vía Escapada Rural

En la vasta geografía aragonesa hay pequeños rincones que parecen haberse detenido en el tiempo, y uno de los ejemplos más sorprendentes es Zurita, una diminuta localidad que, además de ser una de las más despobladas, tiene el honor simbólico de ser siempre el "último pueblo" de Aragón... alfabéticamente (no Zuera, como aparece en los listados). Situado en la comarca oscense de La Litera, este núcleo, perteneciente al municipio de Baélls, apenas cuenta hoy con cinco habitantes, una familia que mantiene viva la esencia del lugar.

Su historia se remonta al siglo XIV, cuando el rey Pedro IV de Aragón vendió el castillo y la jurisdicción de la zona. Aunque actualmente las ruinas dominan el paisaje, todavía es posible distinguir parte de sus muros y la torre circular que vigilaba el territorio.

TIENE UN PASADO MEDIEVAL TODAVÍA PALPABLE

La historia de Zurita no se comprende sin hablar de su castillo, levantado sobre un risco que domina toda la localidad. Aunque el paso de los siglos ha dejado al conjunto en ruinas, todavía se aprecian elementos como un cubo circular de sillarejo, vestigio de la importancia estratégica que tuvo este enclave en el medievo. El propio rey Pedro IV de Aragón reconoció su valor al cederlo en 1356 a Blas Fernández de Heredia.

Junto a la fortaleza, el patrimonio de Zurita se enriquece con la iglesia parroquial de San Pedro, un edificio barroco del siglo XVII que se distingue por su nave única y su ábside poligonal, rematado por una imponente espadaña. También subsisten los restos de la ermita de San Urbano, del siglo XVIII, y del Monasterio de Jesús del Huerto de Getsemaní, un convento que, aunque hoy se encuentra en ruinas, habla de un pasado religioso vibrante.

Todo ello, enmarcado en un caserío donde destacan puertas en arco de medio punto, solanares y tejados tradicionales, que reflejan la arquitectura típica de esta zona del Alto Aragón.

Foto de Zurita, Huesca
Foto de Zurita, Huesca

UN PUEBLO PEQUEÑO, PERO CON GRANDES TRADICIONES

A pesar de su escasa población actual, Zurita conserva vivas sus tradiciones. Cada año, los vecinos (tanto los residentes como aquellos que emigraron pero mantienen vínculos con el pueblo) se reúnen para celebrar las festividades de San Urbano y San Pedro. Estas citas se convierten en auténticos reencuentros que llenan de vida la plaza del pueblo y su entorno, recordando que, más allá de los números, Zurita sigue latiendo con fuerza.

Hablar de Zurita es hacerlo no solo de despoblación, sino también de resistencia y amor por la tierra. Es un símbolo de cómo, en pleno siglo XXI, todavía quedan lugares que sobreviven al abandono gracias a quienes no olvidan sus raíces.

Además, su particularidad alfabética como "último pueblo" de Aragón añade un matiz entrañable a su identidad, convirtiéndolo en un rincón especial para los amantes de la historia, la arquitectura popular y la belleza rural.

CÓMO LLEGAR A ZURITA DESDE ARAGÓN

Llegar a este pueblo fronterizo con Lleida es relativamente sencillo mediante coche: 

  • Desde Zaragoza, el trayecto dura 2 horas por la A-23 y A-22
  • Desde Huesca, provincia a la cuál pertenece Zurita, el trayecto dura aproximadamente una hora y media por A-22
  • Desde Teruel, el trayecto es notablemente más largo, dura casi 4 horas (354 km) por A-23. 

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