Azcón da 168 horas a Vox y a Nolasco: o hay Presupuestos para 2026 o Aragón se va a las urnas
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha puesto fecha y hora a la clave política de este final de año: en los próximos siete días quiere saber si hay apoyos suficientes para aprobar los Presupuestos de 2026 o si deberá abrir el camino hacia un adelanto electoral. La semana que viene arranca una intensa ronda de contactos con todos los grupos parlamentarios –salvo CHA, que ya ha anunciado que no acudirá– para medir fuerzas y comprobar, sobre todo, qué hará Vox.
Una semana para saber si habrá Presupuestos… o urnas
El Ejecutivo autonómico ha citado a los portavoces de las distintas formaciones en las Cortes para martes y miércoles. El martes por la mañana están convocados PAR y Teruel Existe, dos socios que ya apoyaron las cuentas de 2024. Esa misma tarde será el turno de Vox, el aliado que salió del Gobierno en verano y cuya postura resulta ahora determinante. El miércoles se sentarán a la mesa IU, Podemos, CHA y PSOE. En el caso de Chunta, ya han adelantado que no asistirán al considerar que el proyecto es “papel mojado” mientras no exista un techo de gasto aprobado.
Azcón insiste en que está dispuesto a “hacer todo lo posible” para sacar adelante las cuentas y defiende que el proyecto para 2026 es “histórico” por el aumento del gasto en sanidad, educación y servicios sociales. Pero también recalca que, sin mayoría absoluta, la responsabilidad de que Aragón tenga Presupuestos no recae solo en el PP y en el Gobierno, sino en “todos los grupos” representados en las Cortes.
Un Presupuesto récord sin mayoría asegurada
El proyecto económico para 2026 asciende a 9.145 millones de euros, la cifra más alta de la historia autonómica. El Ejecutivo lo presenta como un Presupuesto expansivo y social, con incrementos relevantes en los servicios públicos esenciales y partidas potentes para inversión, vivienda y transformación económica.
El problema es puramente aritmético ya que el PP gobierna en minoría, pero Vox dejó el Ejecutivo en julio tras la crisis por la acogida de migrantes. Y el resto de fuerzas, por ahora, se mueven entre el escepticismo y el rechazo.
Azcón quiere comprobar, en estos próximos días, si existe una mayoría dispuesta a avalar las cuentas o si, por el contrario, se consolidará un bloqueo que le deje sin Presupuesto por segundo año consecutivo.
Vox, la pieza clave del puzzle
Aunque el presidente insiste en que hablará con “todos”, la mirada está puesta en Vox, que fue socio de Gobierno hasta hace unos meses y cuyo voto resulta imprescindible para reeditar la mayoría que aprobó las cuentas de 2024.
En este contexto, las 168 horas que se abre el propio Azcón para “ver quién quiere construir y quién quiere bloquear” son un ultimátum político. Si encuentra una combinación de apoyos suficiente, el proyecto seguirá su tramitación parlamentaria. Si no hay garantías de aprobación, la opción de disolver las Cortes y anticipar elecciones volverá a escena con más fuerza que nunca.
Una decisión que marcará 2026
Azcón ha evitado poner fecha explícita a unos posibles comicios, pero ha dejado claro que no está dispuesto a gobernar eternamente con cuentas prorrogadas. Su mensaje es nítido: Aragón atraviesa una etapa de crecimiento y grandes proyectos sobre la mesa, y un Presupuesto bloqueado sería, a su juicio, incompatible con ese escenario.
La próxima semana será, por tanto, decisiva. En apenas siete días se sabrá si el Presupuesto de 2026 encuentra apoyos suficientes… o si Aragón entra en modo campaña mucho antes de lo previsto.

