El pueblo de Huesca que en Navidad se transforma: 250 figurantes y 4.500 m² de Belén viviente
Cuando cae la tarde en Estadilla, el pueblo cambia de piel. Las calles se llenan de voces, de luces suaves, de animales y de escenas que parecen sacadas de otro tiempo. No es una postal ni un decorado improvisado: es el Belén viviente más grande de Aragón, una cita navideña que ha convertido a este municipio oscense en un referente dentro y fuera de la comunidad.
Ubicado en la provincia de Huesca, en plena Comarca del Somontano, el Belén viviente de Estadilla ocupa cerca de 4.500 metros cuadrados del casco urbano y despliega más de 80 escenas repartidas por calles, plazas y rincones tradicionales del pueblo. Un recorrido que no se limita a narrar el nacimiento de Jesús, sino que recrea todo un modo de vida: oficios antiguos, escenas cotidianas y costumbres populares que dialogan con los pasajes bíblicos.
El proyecto nació hace casi 17 años de una forma humilde. Apenas una decena de vecinos se animaron entonces a dar vida a las primeras escenas. Hoy, el crecimiento ha sido exponencial: más de 250 figurantes participan cada año, convirtiendo a Estadilla en un auténtico poblado de época durante varias jornadas navideñas. Aquí, prácticamente todo el pueblo actúa.
La cuidada ambientación es una de sus grandes señas de identidad. Animales vivos, iluminación medida, escenografías construidas con materiales naturales y un aprovechamiento inteligente del patrimonio arquitectónico hacen que el visitante se sienta dentro de una representación viva y coherente. No hay grandes artificios: el impacto está en el detalle y en la implicación colectiva.
Detrás de esta transformación está la Asociación L’Algareta, motor del Belén desde sus inicios. Su objetivo va más allá de la recreación histórica. Parte de la recaudación se destina cada año a proyectos solidarios y, en esta edición, a la rehabilitación del tejado de la iglesia de Estadilla, uniendo tradición, cultura y compromiso con el patrimonio local.
El Belén no se representa de forma continua. Las funciones tendrán lugar los días 26, 27 y 28 de diciembre, y 2 y 3 de enero, con tres pases diarios: a las 17:45, 19:00 y 20:15 horas. La entrada cuesta 6 euros, con acceso gratuito para niños menores de 10 años. Dado el creciente número de visitantes, se recomienda adquirirlas con antelación a través de la web oficial para evitar colas.
A unos 140 kilómetros de Zaragoza, el viaje hasta Estadilla ya merece la pena por el entorno del Somontano. Pero en Navidad, el Belén viviente añade un motivo más: vivir, aunque sea por unas horas, una historia que sigue creciendo año tras año gracias a todo un pueblo.



