Bermúdez de Castro marca líneas rojas a Vox y el resto de partidos: “No vamos a llegar donde no estemos cómodos”
El debate presupuestario de Aragón entra en una fase decisiva y, a la vez, más tensa. El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, dejó claro este martes que el Gobierno de Jorge Azcón no está dispuesto a asumir determinadas exigencias de los grupos que podrían facilitar la aprobación de las cuentas de 2026. Su mensaje fue rotundo: "No vamos a llegar a ciertos lugares donde entendamos que no estamos cómodos".
El Ejecutivo autonómico, que gobierna en minoría, enfrenta un escenario de negociaciones cruzadas, vetos entre partidos y condiciones que complican un acuerdo rápido. Y el propio consejero reconoció que la situación está lejos de la normalidad institucional que el Gobierno pretendía cuando inició la elaboración del proyecto presupuestario.
Un techo de gasto bloqueado y un ambiente político enrarecido
Bermúdez de Castro explicó que el Ejecutivo aragonés comenzó a redactar los presupuestos en julio y concluyó el borrador en agosto, con la intención de aprobar el techo de gasto “por el trámite habitual”. Pero la falta de aliados estables ha modificado los plazos y las expectativas.
Según el consejero, “la gente que podía apoyar nuestros presupuestos ha tomado una deriva que nos impide llegar a acuerdos dentro de la normalidad”. Una referencia implícita al bloqueo que suponen los vetos cruzados con Vox, así como a la distancia política que separa al Gobierno del PSOE.
Reuniones con PAR y Teruel Existe: avances y fricciones
La jornada política en el Edificio Pignatelli estuvo marcada por las primeras reuniones del presidente Jorge Azcón con los partidos que apoyaron las cuentas de 2024: PAR y Aragón Existe.
El consejero valoró positivamente el tono del encuentro con Alberto Izquierdo (PAR), al que calificó de “muy constructivo”. Los temas sobre la mesa: agricultura, la amenaza de la peste porcina y mejoras en las infraestructuras del medio rural. Con Tomás Guitarte (A-TE), el clima también fue cordial, especialmente en cuestiones de vivienda, equilibrio territorial e inversiones. Pero el entusiasmo se diluye con la línea roja que el partido ha reiterado: no apoyarán unos presupuestos si Vox está involucrado en el acuerdo. Para Bermúdez de Castro, esa postura complica aún más la aritmética: "Empieza a haber vetos cruzados".
La condonación de deuda, un nuevo punto de fricción con el Gobierno central
El consejero también se pronunció sobre la decisión del Consejo de Ministros de condonar 83.000 millones de euros de deuda autonómica. Un anuncio que, lejos de celebrarse, fue recibido con dureza desde Aragón.
Criticó a la ministra portavoz, Pilar Alegría, asegurando que "se reitera en la mentira" al afirmar que el ahorro en intereses permitirá aumentar el gasto social. Bermúdez de Castro defendió que tanto la AIReF como la Intervención General del Estado descartan esa lectura, insistiendo en que el alivio financiero no implica una capacidad automática de aumentar el gasto autonómico.
Mientras la aprobación del presupuesto de 2026 se acerca, el Gobierno de Aragón tiene por delante un rompecabezas político: Vox exige endurecer políticas migratorias y sociales; Teruel Existe rechaza coincidir con Vox; el PAR mantiene una posición dialogante pero no decisiva; y el PSOE critica, pero no se compromete. En medio de esa partida, Bermúdez de Castro lanzó una advertencia que resume la estrategia del Ejecutivo: habrá negociación, pero con límites muy claros.

