Carmelo Aznárez, el aragonés clave para la UCO en el caso Leire: la empresa pantalla de las mordidas

La UCO sigue tirando del hilo de Mediaciones Martínez, convencida de que en esa sociedad se esconde una de las claves financieras del caso Leire

Durante semanas, el conocido como caso Leire ha ido sumando nombres, cifras y empresas hasta dibujar un esquema cada vez más complejo. Pero en el corazón de las pesquisas de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil hay una sociedad concreta que aparece de forma recurrente en los informes remitidos a la Audiencia Nacional: Mediaciones Martínez. Y detrás de esa firma, un empresario aragonés poco conocido para el gran público: Carmelo Aznárez Pellicer.

Tal y como adelantó El Confidencial, el auto del juez Antonio Piña, titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, señala a esta mercantil como una pieza instrumental para canalizar presuntas comisiones vinculadas a adjudicaciones públicas. La UCO sostiene que Mediaciones Martínez habría servido como vía de entrada y salida del dinero que, presuntamente, alimentó la red integrada por Leire Díez —la denominada “fontanera” del PSOE—, el expresidente de la SEPI Vicente Fernández y Antxon Alonso, socio de Santos Cerdán en la empresa Servinabar.

Una sociedad discreta, un papel central

Según los investigadores, Mediaciones Martínez no era una compañía más dentro del entramado, sino el engranaje financiero que permitía dar apariencia legal a pagos que los agentes consideran irregulares. En el auto judicial se describe cómo los investigados habrían “orientado expedientes seguidos en la administración pública en beneficio propio o de terceros, aprovechándose de su posición y capacidad de influencia”, una afirmación que sitúa a la mercantil en el centro del mecanismo de cobro de mordidas.

El Mundo fue uno de los medios que añadió un elemento relevante: parte de los fondos presuntamente obtenidos se habrían destinado a la adquisición de inmuebles, algunos de ellos en Jaca, aunque la investigación también apunta a operaciones fuera de Aragón, como en Marbella.

De Zaragoza a Madrid, y cambio de nombre

Mediaciones Martínez se constituyó a finales de 2009 y fijó inicialmente su sede en un piso del paseo Fernando el Católico de Zaragoza, según consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme). En sus primeros pasos, la empresa tuvo un recorrido discreto hasta que, en 2018, pasó a manos de Carmelo Aznárez, asesor fiscal vinculado a la consultora Conaudire, con oficina en el centro de Zaragoza.

Desde entonces, la mercantil experimentó varios cambios significativos: traslados de domicilio dentro de la capital aragonesa, un salto posterior a la calle Serrano de Madrid en 2023 y, finalmente, un cambio de denominación en agosto de 2024. Desde entonces, Mediaciones Martínez opera bajo el nombre de Promociones Inmobiliarias KU-MA SL, una modificación que los investigadores consideran relevante para el análisis de movimientos económicos recientes.

Según publicó The Objective, la UCO ha detectado pagos de esta sociedad a Servinabar, la empresa vinculada a Santos Cerdán, lo que refuerza la hipótesis de una red de relaciones empresariales utilizada para mover fondos entre distintas piezas del entramado.

Contratos bajo sospecha

La investigación no se limita a una sola operación. Entre los expedientes bajo la lupa figura la concesión de una financiación pública de 17,3 millones de euros a Arapellet, filial de Forestalia, a cambio de una presunta comisión de 200.000 euros. Pero también aparecen otros casos: el rescate de Tubos Reunidos por más de 112 millones de euros, contratos menores de Mercasa, adjudicaciones de obra pública por varios millones y pagos de Enusa a despachos jurídicos que ahora están siendo analizados por los agentes.

En todos ellos, la Guardia Civil apunta a un patrón común: la utilización de sociedades interpuestas y facturación presuntamente falsa para distribuir las comisiones.

Un empresario en silencio

Carmelo Aznárez figura como administrador o partícipe en un amplio entramado de sociedades, algunas del sector de la obra civil, otras vinculadas a energías renovables y promoción inmobiliaria. Varias de estas empresas comparten dirección social en un chalet de Miralbueno, en Zaragoza, o en despachos madrileños donde también se concentran firmas relacionadas con proyectos energéticos, algunas ligadas a Forestalia.

Aznárez ha rehusado hacer declaraciones públicas. Mientras tanto, la UCO sigue tirando del hilo de Mediaciones Martínez, convencida de que en esa sociedad se esconde una de las claves financieras del caso Leire, una investigación que, bajo secreto de sumario, continúa ampliando su perímetro político y empresarial.