Ni Loarre ni la Ciudadela: el castillo de Aragón que parece sacado de Disney
Aragón es un territorio salpicado de historia, donde castillos y fortalezas emergen entre los valles y mesetas como silenciosos testigos del pasado. Sin embargo, entre todas estas joyas arquitectónicas, hay una que ha captado la atención de los expertos de National Geographic por su impresionante belleza y estado de conservación: el Castillo de Alcañiz. Lejos del habitual protagonismo de Loarre o la Ciudadela de Jaca, esta fortaleza turolense ha sido señalada como una de las más fascinantes de España.
EL CASTILLO DE ALCAÑIZ: UNA JOYA MEDIEVAL CON SELLO DE AUTENTICIDAD
Situado sobre la loma de Pui Pinos, el Castillo de Alcañiz ofrece una panorámica privilegiada del Bajo Aragón. Su origen se remonta al siglo XII y está estrechamente ligado a la Orden de Calatrava, que lo convirtió en bastión defensivo tras la reconquista de la villa en 1157. El conjunto arquitectónico fue declarado Bien de Interés Cultural, y no es para menos ya que su estado de conservación, su historia y sus tesoros artísticos lo convierten en una visita imprescindible.
El acceso al castillo recuerda a los antiguos alcázares musulmanes, con una entrada imponente que abre paso a espacios que destilan historia por cada piedra: el claustro románico, la capilla gótica y la torre del homenaje. En esta última, las pinturas murales medievales son un verdadero tesoro: escenas caballerescas y de juglares que nos trasladan al esplendor de una época marcada por cruzadas, leyendas y conquistas.
PARADOR NACIONAL DE ALCAÑIZ: CUANDO LA HISTORIA SE VUELVE HOSPITALIDAD
Desde 1968, el castillo se ha reinventado como Parador Nacional, uno de los más especiales de toda España. La rehabilitación ha sabido respetar su legado histórico sin renunciar al confort, convirtiéndolo en un hotel donde se duerme entre muros centenarios y se desayuna bajo arcos románicos.
El restaurante del parador, La Concordia, sirve recetas tradicionales aragonesas con un toque de elegancia: migas, ternasco, jamón de Teruel… cada plato es una experiencia.
QUE VER Y QUE HACER EN ALCAÑIZ
El patrimonio de Alcañiz no se agota en su fortaleza. La ciudad conserva un casco histórico vibrante, donde la Plaza de España actúa como corazón urbano. Allí se encuentran edificios emblemáticos como la Lonja y el Ayuntamiento renacentista, que nos hablan del pasado señorial de la localidad.
Bajo sus calles, los pasadizos medievales ofrecen una experiencia subterránea y misteriosa que revela el papel estratégico que tuvo Alcañiz durante la Edad Media. La visita se completa con la excolegiata de Santa María la Mayor, cuya fachada barroca impacta al visitante, y con el Centro de los Iberos del Bajo Aragón, donde se conservan vestigios de los primeros pobladores de la zona.
Para quienes buscan un entorno natural, La Estanca de Alcañiz es un remanso de paz, perfecto para practicar deportes acuáticos o simplemente relajarse. Además, muy cerca se encuentra la comarca del Matarraña, apodada la “Toscana española” por su belleza rural y su encanto mediterráneo.


