Muere Heliodoro Dols: arquitecto de Torreciudad y figura clave de la arquitectura aragonesa
Este martes ha fallecido en Zaragoza, a los 91 años de edad, el arquitecto Heliodoro Dols Morell, reconocido por ser el autor del emblemático santuario de Torreciudad, una de las obras más relevantes de la arquitectura religiosa contemporánea en España. Valenciano de nacimiento, madrileño de formación y aragonés por adopción, Dols deja un legado profundo en el paisaje arquitectónico de Aragón.
Las primera década de su carrera profesional, en los años 60, el arquitecto Heliodoro Dols se dedicó por entero a la construcción de ese santuario. Dols llegó a Zaragoza definitivamente en 1973, donde continuaría toda su vida profesional. En sus memorias publicadas, el arquitecto ponía el acento en la valía humana y espiritual de esa obra: "Los cinco años pasados a pie de obra representaron una experiencia extraordinaria tanto desde el punto de vista profesional como desde el punto de vista humano".
El destino de Heliodoro Dols con Torreciudad
Con el objetivo de dotar a Torreciudad de una escala humana, Dols utilizó materiales humildes y locales como la piedra y el ladrillo para realizar una obra que "con material humilde, de la tierra, habéis hecho material divino", en palabras de San Josemaría Escrivá. También hubo palabras generosamente elogiosas de figuras como Antonio Lamela o la del arquitecto José Ignacio Linazasoro. El santuario de Torreciudad se presenta como una ejemplar fusión entre la modernidad arquitectónica y la tradición popular aragonesa, sin que desentone excesivamente en el paisaje.
Diversidad y dedo aragonés
Aunque su obra más simbólica fue sin duda el santuario de Torreciudad, Heliodoro Dols desempeñó un papel preeminente en Aragón con numerosos proyectos significativos: el colegio mayor Peñalba en Zaragoza, una verdadera escultura de ladrillo; la restauración de la basílica de Santa Engracia, con sus viviendas y la plaza de San Bruno; el edificio de ERZ en Jaca (actual sede de la Jacetania), los juzgados de Boltaña o el convento de Carmelitas Descalzas en Huesca.
En reconocimiento a su trayectoria profesional le fue concedida en 2014 la insignia de la Institución Fernando el Católico. También este año publicó el arquitecto Javier Domingo de Miguel un libro monográfico titulado 'Heliodoro Dols. Tradición, autenticidad, modernidad', en el que se reexamina su legado con perspectiva crítica e histórica. Una longitud con mirada humana
El arquitecto Heliodoro Dols también fue doctor arquitecto y maestro de varias generaciones de arquitectos. Por su enfoque, en el que unía tradición y modernidad, espiritualidad y función, su figura es única dentro del panorama arquitectónico español del siglo XX.



