El lujoso hotel de Canfranc terminó con un sobrecoste del 41% en su rehabilitación

El plan original, adjudicado por 27 millones de euros, terminó costando 38 millones.
Estación de Canfranc.

La Cámara de Cuentas de Aragón ha revelado que la transformación de la histórica Estación Internacional de Canfranc en un hotel de cinco estrellas tuvo un sobrecoste de 11 millones de euros, debido a importantes desviaciones en los plazos y en el importe final del proyecto.

El plan original, adjudicado por 27 millones de euros, terminó costando 38 millones, un incremento del 41% sobre el presupuesto inicial. El Gobierno de Aragón, entonces presidido por Javier Lambán, asumió íntegramente el coste del proyecto, pese a que la iniciativa fue promovida junto con el Ayuntamiento de Canfranc, Suelo y Vivienda de Aragón y ADIF.

La Cámara de Cuentas responsabiliza a ADIF de la demora de un año y medio en las obras, debido a la "inadecuada definición de los proyectos ferroviarios". Este retraso obligó al Ejecutivo autonómico a pagar 1,6 millones de euros a la empresa adjudicataria por daños y perjuicios.

Cinco modificaciones y un incremento del 40% en el coste del hotel

El contrato firmado en enero de 2018 sufrió hasta cinco modificaciones, siendo la más relevante la rehabilitación de la terminal en hotel de lujo, cuyo coste pasó de 12,5 millones a 21,8 millones de euros, un 40% más de lo estimado.

Otras partidas también sufrieron incrementos notables:

  • La urbanización del entorno, presupuestada en 6,2 millones, alcanzó finalmente 7,9 millones.
  • La construcción del nuevo haz de vías, adjudicada por 5,2 millones, se encareció hasta 5,6 millones.

Además, el informe destaca un incremento de 2,4 millones de euros debido a la revisión excepcional de precios por la Covid-19, así como 1,6 millones adicionales en gastos de dirección facultativa, asistencias técnicas y licencias.

El pago en especie y el riesgo geológico desconocido

Otro de los factores que contribuyó al sobrecoste fue la modificación en el pago en especie acordado con la empresa adjudicataria. En principio, el Gobierno de Aragón entregaría cuatro parcelas valoradas en 4,6 millones de euros a la constructora. Sin embargo, en 2021, la empresa solicitó modificar el acuerdo tras informes que señalaban que tres de esas parcelas estaban en una zona con riesgo de avalanchas y flujos torrenciales.

Como resultado, el Gobierno de Aragón sustituyó la cesión del terreno por un pago en metálico de 2,9 millones de euros. No obstante, la Cámara de Cuentas destaca que el riesgo geológico ya era conocido en el momento del acuerdo y que, actualmente, dos de las parcelas siguen figurando como suelo residencial, lo que indicaría que el peligro señalado por la contratista era remoto.

Falta de concurrencia y baja oferta en la licitación

La Cámara de Cuentas señala como una de las principales incidencias del proceso la falta de concurrencia en la adjudicación del proyecto. En la licitación, lanzada en septiembre de 2017 a través de Suelo y Vivienda de Aragón (SVA) por 26,9 millones de euros, únicamente se presentó una oferta: Canfranc UTE, formada por Acciona Construcción S.A. y Avintia Proyectos y Construcciones S.L..

El único candidato no ofertó ninguna baja, lo que significa que el proyecto se adjudicó sin descuentos ni competencia entre empresas.

Además, el informe señala otras irregularidades:

  • La "inadecuada" definición de los proyectos ferroviarios, que derivó en un coste adicional de 1,6 millones de euros.
  • La falta de consideración del estado de las cubiertas y fachada interior del edificio al proyectar el hotel, lo que generó sobrecostes.
  • La "sustancial modificación" del pago en especie y en metálico de las parcelas.

Un arrendamiento hotelero con rentabilidad mínima

Otro de los aspectos cuestionados por la Cámara de Cuentas es el contrato de arrendamiento del hotel, que establece una renta progresiva:

  • 100.000 euros en el segundo año de concesión.
  • 474.178 euros en el último año del contrato, que tiene una duración de 69 años.

El problema radica en que el cálculo del arrendamiento se hizo con una Tasa Interna de Retorno (TIR) del 2%, basada en una inversión de 12,5 millones de euros, cuando finalmente la obra de la estación costó 21,8 millones. Sin reajuste en las cuotas del arrendamiento, la TIR real se sitúa en 0,4%, por debajo incluso de la inflación.

El informe concluye que esta rentabilidad mínima no se adecúa al mercado y recomienda haber utilizado como referencia el tipo de interés de la deuda del Estado.

Un proyecto marcado por sobrecostes y falta de planificación

La rehabilitación de la Estación Internacional de Canfranc, convertida en un hotel de lujo, se ha convertido en un ejemplo de desviaciones presupuestarias y problemas de gestión. La falta de concurrencia en la licitación, los múltiples sobrecostes y la baja rentabilidad de la concesión hotelera plantean dudas sobre la viabilidad financiera del proyecto.

El informe de la Cámara de Cuentas pone de manifiesto la necesidad de mayor planificación y control en grandes inversiones públicas, especialmente en proyectos de rehabilitación patrimonial con un alto componente turístico y comercial.

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