Opinión | Óscar Puente y la reapertura del Canfranc: un tándem perfecto

Deja mucho que desear la respuesta del Elíseo francés a favor de la reapertura, como sí demuestra el convencimiento de Óscar Puente y del gobierno de España. El sueño aragonés parece que está más cerca.

La reciente licitación por 2,76 millones de euros del proyecto para el acondicionamiento del túnel ferroviario de Somport marca otro hito en el largo camino hacia la reapertura de la línea Zaragoza-Canfranc-Pau. Este avance, fruto de la colaboración entre los gobiernos de España y Francia, es una apuesta más por la conectividad internacional que tanto se añora desde Aragón.

Un sueño histórico de restablecer la conexión transfronteriza, clave para Aragón y los Pirineos, que parece que está más cerca que nunca, pese a los aún constantes desafíos logísticos, financieros y geopolíticos. Y entre todos los sin sabores que aún quedan por mitigar -que los hay-, la clave de este proyecto -como de tantos otros- reside en la voluntad política y personal de los que toman las decisiones.

En este sentido, nadie duda que hay una unanimidad política en la orilla aragonesa, especialmente por parte del actual presidente Azcón y de su antecesor Javier Lambán, a favor de la reapertura internacional del tramo Canfranc-Pau. Pero tampoco hay ninguna duda en que si la apuesta firme y cerrada no proviene también del Gobierno de España, no hay mucho más que hacer. De ahí que todos los focos estén puestos en Óscar Puente, como titular del ministerio de Transportes.

La visita de Óscar Puente, hace pocas semanas a Canfranc, y la plena voluntad del Gobierno español de convertir en realidad esta infraestructura estratégica dio alas a que el sueño de tantos cada vez esté más cerca. El empuje y convencimiento de Óscar Puente a favor de la reapertura internacional de la línea resalta y contrasta con sus antecesores. El ministro se lo cree y lo defiende a capa y espada.

Con una inversión de 200 millones de euros ya en marcha para modernizar 82 kilómetros entre Ayerbe y Canfranc, y la reciente licitación del proyecto de acondicionamiento del túnel, Óscar Puente demuestra el compromiso firme con esta conexión. A lo que, gracias a los fondos europeos del Mecanismo Conectar Europa 2021/2027, la viabilidad financiera del proyecto en su tramo español está garantizada.

Al otro lado de la frontera, la situación es más compleja. La Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SCNF) ha concluido la consulta pública previa para el proyecto de reapertura. Con una inversión estimada de 450 millones de euros, el tramo Bedous-Somport es fundamental para restablecer el tráfico internacional. Sin embargo, Francia maneja 2032 como fecha probable para la apertura. Lo que refleja un ritmo más lento de avances en comparación con España.

El compromiso del presidente de Nueva Aquitania, Alain Rousset, por este proyecto es un punto positivo. Pero deja mucho que desear la respuesta del Elíseo francés a favor de la reapertura, como sí demuestra el convencimiento de Óscar Puente y del gobierno de España.

Porque, aunque haya que insistir, la reapertura del túnel de Somport no es solo una cuestión de orgullo histórico para Aragón, sino una necesidad vital para el desarrollo económico y logístico del Alto Aragón y más allá. Este eje transpirenaico es una oportunidad para integrar importantes nodos logísticos, fomentar el comercio internacional y revitalizar el turismo en ambas vertientes de los Pirineos. No todo es la vertiente atlántica o mediterránea, ya de por sí saturadas en ocasiones. Además, en el contexto de la crisis climática, el transporte ferroviario se posiciona como una alternativa sostenible frente al tráfico rodado. 

Mientras tanto, la ciudad de Canfranc y su emblemática estación internacional simbolizan la espera de una conexión que marcó una época y que ahora promete ser un motor de desarrollo. Con las obras en marcha y la planificación en curso, el sueño de unir Zaragoza con Pau a través del Canfranc parece más cerca que nunca, pero todavía queda un largo camino por recorrer.

Y con el sueño inquebrantable en la cabeza de los aragoneses, sólo hace falta que Óscar Puente no desista en su empuje y claridad sobre las obras de la reapertura del Canfranc. Y que fuerce con convencimiento al lado francés y la Comisión Europea de la necesidad de abrir una puerta más de conexión logística en los Pirineos.

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