Jorge Azcón: "Atraer inversiones es muy difícil; ahora toca gestionarlas bien. Vamos a crear 31.000 empleos"
Presupuestos, inversión, empleo y sanidad. En esta primera parte de la entrevista con HOY ARAGÓN, Jorge Azcón defiende que la estabilidad parlamentaria es imprescindible para “gobernar bien” y detalla su hoja de ruta económica: atraer y, sobre todo, gestionar las grandes inversiones para que se traduzcan en trabajo y mejores servicios públicos.
El presidente de Aragón y candidato del PP a ser reelegido en las próximas elecciones del 8 de febrero sitúa el presupuesto como la pieza central del próximo ciclo político: “la ley más importante” y el instrumento para reforzar sanidad, educación, vivienda y políticas sociales. Con ese marco, Jorge Azcón plantea que Aragón está en un momento decisivo —por volumen de inversión y expectativas de empleo— y que el reto ya no es solo captar proyectos, sino convertirlos en resultados medibles: actividad económica, empleo de mayor calidad y una sanidad capaz de responder mejor en el territorio.
PREGUNTA. Usted convoca elecciones porque dijo que no podía gobernar sin presupuestos y, por extensión, por la inestabilidad parlamentaria de su Gobierno. ¿Cuál es hoy la principal inversión o decisión política que está en riesgo en Aragón si no hay estabilidad política en los próximos años?
RESPUESTA. Lo que está en riesgo es tener presupuestos, que son la ley más importante que aprueba un Parlamento y el principal instrumento para mejorar la vida de los aragoneses. Dijimos que, si no éramos capaces de aprobarlos, lo coherente era convocar elecciones, y esa es la razón fundamental. El objetivo del resultado electoral tiene que ser muy claro: no solo formar un nuevo Gobierno, sino aprobar en 2026 unos presupuestos que permitan planificar y seguir avanzando.
Si no tenemos una mayoría suficiente, hay que ponernos de acuerdo con otras formaciones políticas. Y creo que es posible, porque los presupuestos que presentamos mejoran claramente la vida de los aragoneses: hablamos de 500 millones de euros más para sanidad, 200 millones más para educación, nuevas políticas de vivienda, más carreteras y un refuerzo de las políticas sociales. La economía de Aragón permite seguir invirtiendo en servicios públicos, pero para eso hacen falta presupuestos.
Usted apunta que pretende que haya presupuesto en 2026, pero por la tramitación electoral el escenario sería un Gobierno a principios o mediados de abril. ¿Valora que una de las primeras decisiones sea abrir reuniones formales para intentar sacar adelante el presupuesto de 2026?
El objetivo no es solo gobernar, es hacerlo bien. Y para gobernar bien necesitamos unos buenos presupuestos. La negociación del próximo Gobierno de Aragón tiene que incluir necesariamente la aprobación de unas nuevas cuentas. Sería incoherente convocar elecciones porque no tenemos presupuestos y que el nuevo Gobierno continuara sin ellos. Yo quiero buenos presupuestos porque son la base para mejorar la vida de los aragoneses.
Llegó al Gobierno prometiendo seguridad jurídica y confianza para atraer inversión. ¿Cree que Aragón compite ya de tú a tú con Madrid, Valencia o Barcelona?
No es una opinión, son hechos. El gran cambio de estos dos años es que Aragón no solo mira de tú a tú al resto de comunidades, sino que en muchos indicadores está por delante. Es histórico que Aragón sea la tercera comunidad autónoma que más inversión extranjera atrae en términos absolutos, por encima de comunidades más grandes como Valencia o Galicia.
Además, estamos ante un momento histórico: 70.000 millones de euros de nuevas inversiones van a cambiar nuestra economía. El PIB de Aragón ronda los 50.000 millones, por lo que este volumen de inversión supone transformar nuestra comunidad y situarla como una referencia económica en Europa. Eso nos permitirá tener una economía más fuerte y diversificada, mejores condiciones laborales y mejores servicios públicos.
¿Cuál es el principal error que Aragón no puede cometer en los próximos cuatro años para consolidar este crecimiento?
No podemos sembrar y luego no ser capaces de cosechar. Atraer inversiones es muy difícil; ahora toca gestionarlas bien para que esos proyectos se traduzcan en empleo, actividad económica y oportunidades reales. Ya lo estamos viendo con algunos proyectos importantes, como la gigafactoría.
Los datos son muy claros: según Ibercaja, si España crece al 2,3%, Aragón puede crecer al 2,9%, seis décimas más. Eso tendría una consecuencia directa: crear 31.000 puestos de trabajo. En Aragón hay hoy 48.000 personas en paro, y crear 31.000 empleos supondría reducir el desempleo más de un 50%. Es un cambio histórico que también va a modificar el debate sobre la emigración y la despoblación.
De sus palabras se deduce que el gran problema ha sido el bloqueo institucional por falta de presupuestos. ¿Cómo conseguirá evitar que vuelva a repetirse esa situación?
Vox tiene que entender las reglas de la democracia. Hay tres cuestiones básicas: primero, la legalidad, porque no se pueden pedir cosas que están fuera de la ley; segundo, las competencias, porque hay materias que dependen del Gobierno de España; y tercero, el mínimo común, que es ponerse de acuerdo en lo esencial.
A mí me hubiera encantado que Vox aprobara un presupuesto para bajar impuestos y mejorar la sanidad con un incremento del 8%. No lo quiso. Para gobernar hay que ser capaces de acordar lo mínimo para seguir mejorando la vida de la gente. Sin eso, no hay estabilidad posible.
En este bloque económico le voy a pedir respuestas más concretas. ¿Qué empleo real se está creando en Aragón y por qué muchos jóvenes formados siguen marchándose?
Desde que gobernamos hay 10.000 personas menos en paro y esa tendencia va a continuar. Las inversiones que estamos atrayendo van a generar miles de puestos de trabajo, y además de mayor calidad y con mejores retribuciones. Va a subir el nivel salarial porque habrá competencia entre empresas por captar talento.
Estoy convencido de que muchos trabajos que antes los jóvenes tenían que buscar fuera ahora los van a poder encontrar en Aragón. Recuerdo el caso de un padre en un pueblo del Pirineo que me contó que sus tres hijas, ingenieras, podrían trabajar aquí y desarrollar su proyecto de vida en Aragón. Ese es el objetivo.
¿Qué sector económico no ha despegado lo suficiente y debería ser estratégico?
La tecnología. Lo diferencial en Aragón son las infraestructuras tecnológicas vinculadas a los centros de datos. Somos líderes con mucha diferencia y van a llegar miles de millones de euros. En torno a ese ecosistema veremos nuevas inversiones, empleo cualificado y actividad económica.
En despoblación, ¿hemos pasado del lema a la política real?
La tendencia ha cambiado y los datos lo avalan. En los dos últimos años han venido a Aragón 11.000 personas más de las que se han ido. Es un cambio esperanzador y esa tendencia va a continuar.
¿Qué le diría a un joven del medio rural que se plantea marcharse o quedarse?
Que confíe en Aragón. Los beneficios de las inversiones se van a extender por todo el territorio. Habrá proyectos importantes en Teruel en defensa, tecnología y logística; el aeropuerto de Teruel seguirá siendo un motor; en Huesca apostamos por el Pirineo y el Plan Pirineos. Se abrirán muchas más oportunidades que en el pasado.
Europa suele estar ausente en campaña. ¿Es una oportunidad real o un laberinto burocrático?
Europa tiene que mejorar. El contexto internacional es complicado y Europa debe tomar decisiones, no limitarse solo a crear normativa. Europa es parte de la solución, pero necesita ser más ágil.
El agua siempre vuelve al debate. ¿Está Aragón blindado?
Hoy el principal problema no es el trasvase, que es un debate del pasado, sino la lentitud de las infraestructuras hidráulicas pendientes del Pacto del Agua. Necesitamos un ministerio que crea en esas infraestructuras y las impulse de verdad.
En energía, le preocupa que Aragón sea solo territorio de paso. ¿Cómo se cambia esa dinámica?
Eso es precisamente lo que estamos cambiando. El objetivo no es solo producir energía, sino transformarla aquí para que el valor añadido se quede en Aragón.
La sanidad sigue teniendo una tensión extraordinaria: falta de profesionales, saturación de urgencias… ¿En qué punto estamos y qué se puede hacer desde Aragón para mejorarla día a día?
El Gobierno socialista anterior habló de “colapso sanitario”, y esa fue la situación que recibimos. Desde que gobierna el Partido Popular, la sanidad ha mejorado, aunque queda mucho por hacer. Por eso queremos presupuestos y un incremento del 8%.
Los datos avalan mejoras: reducción del 27% en las listas de espera quirúrgica, aumento de las plazas de Medicina y la posibilidad de estudiar Medicina completa en Huesca y, el próximo curso, también en Teruel. Además, hemos puesto en marcha un plan de fidelización de médicos. Ese es el camino para seguir mejorando la sanidad aragonesa.