Así es el pueblo del Matarraña de los olivos eternos: 120 gigantes milenarios
La comarca del Matarraña, en Teruel, alberga un tesoro natural que ha resistido el paso del tiempo: sus imponentes olivos milenarios. Estos gigantes verdes, con troncos retorcidos y majestuosos, forman parte de la historia y el paisaje de la región, atrayendo tanto a expertos en botánica como a amantes de la naturaleza y la cultura.
Muchas han sido las investigaciones sobre la longevidad de estos gigantes, destacando un estudio financiado por la Comarca del Matarraña y el grupo de Acción Local Bajo Aragón Matarraña que catalogó 120 ejemplares milenarios, superando con creces las expectativas iniciales. Aquel inventario puso en evidencia lo especial de estos olivos, principalmente de la variedad empeltre, aunque también se documentaron ejemplares de otras variedades como la manzanal.
LOS OLIVOS MILENARIOS, TESTIGOS DEL PASO DEL TIEMPO
Los olivos milenarios del Matarraña han sido y continúan siendo una joya natural de la región. Estos árboles, muchos de los cuales superan los tres metros y medio de perímetro a una altura de 1,3 metros del suelo, han crecido en un entorno caracterizado por su clima continental, lo que ha beneficiado enormemente su desarrollo lento pero firme a lo largo de los siglos.
El paisaje del Matarraña está salpicado de estos monumentos vivos, especialmente en localidades como Calaceite y La Portellada, donde se encuentran algunas de las mayores concentraciones. Sin embargo, también pueden admirarse en municipios como Valderrobres, Cretas, La Fresneda, Valjunquera, Valdeltormo y Ráfales, donde los agricultores los han conservado con orgullo como parte del patrimonio natural y cultural de la comarca.
UN FUTURO BASADO EN LA CONSERVACIÓN Y EL TURISMO
Estos olivos no solo son un legado natural, sino también un atractivo con un gran potencial para el desarrollo del "oleoturismo" en la comarca. La posibilidad de crear rutas y experiencias en torno a estos gigantes verdes podría convertir al Matarraña en un referente para los amantes de la naturaleza y el turismo sostenible.
Sin embargo, su conservación sigue siendo un reto. La agricultura moderna, con sus procesos mecanizados, no siempre es compatible con la presencia de estos árboles monumentales. Además, los abundantes fenómenos climáticos han demostrado la vulnerabilidad de estos olivos ante condiciones meteorológicas adversas.
COMO LLEGAR A LA COMARCA DEL MATARRAÑA PARA VER ESTOS OLIVOS
Para llegar a la comarca del Matarraña y descubrir sus impresionantes olivos milenarios, existen varias opciones según el punto de partida:
- Desde Zaragoza, la mejor ruta es tomar la autovía A-68 en dirección sur hasta Alcañiz y, desde allí, continuar por la carretera N-420 hasta Valderrobres, la capital de la comarca. El trayecto en coche dura aproximadamente dos horas y media.
- Si vienes desde Huesca, la opción más recomendable es dirigirte hacia Zaragoza por la A-23 y luego seguir el mismo recorrido por la A-68 y N-420. También se puede optar por un trayecto más escénico a través de carreteras secundarias pasando por Barbastro y Monzón, aunque el tiempo de viaje se alarga un poco más.
- Desde Teruel, el acceso a Matarraña es bastante directo. La ruta más rápida es tomar la N-420 en dirección Alcañiz y luego desviarse hacia la A-231, que atraviesa varias localidades de la comarca. El viaje dura alrededor de una hora y media.
Para quienes prefieren el transporte público, hay autobuses que conectan Zaragoza y Alcañiz con Valderrobres, aunque la frecuencia es limitada y es recomendable alquilar un coche para explorar con mayor libertad los distintos puntos de interés, incluyendo los pueblos donde se encuentran los olivos milenarios.

