Esto es Monegros Desert Festival: del corral familiar al mayor oasis electrónico de Europa
Un desierto, escenario de películas, convertido en una ciudad efímera de 22 horas que decora Los Monegros como un oasis de música, color y mucha fiesta. Esto es Monegros Desert Festival, uno de los festivales pioneros en nuestro país y uno, sin duda alguna, de los más especiales a nivel continental. Para conocerlo todo sobre Monegros, HOY ARAGÓN ha recibido a Joaquín Cabos, quien, hace tan solo unos días, celebraba 20 años como director del festival, además de su papel en la dirección de elRow y la discoteca Florida 135. Fuera de su faceta de director, Joaquín también ha encontrado un gran hobbie en su cuenta de instagram (@joaquin_cabos), en la que publica vídeos de su día a día así como de los avances diarios de los festivales.
DESDE SUS INICIOS HASTA HOY
Y es que, para conocerlo todo sobre un sitio, lo mejor siempre es recorrer su historia, y para eso, no hemos podido tener un mejor compañero de viaje. Monegros Desert Festival es el fruto de una rave improvisada, tras una noche de sábado en la Florida135 en el inicio de los años 90. La familia Arnau-Lasierra, dueños de la discoteca y de los terrenos que hoy acogen el festival, decidieron alargar un poco la noche, en la entonces propiedad de la abuela de la familia, con la excusa de ver la Baja Aragón. Los siguientes años, con el mismo motivo y aún con el permiso de su dueña, lo que comenzó como una pequeña rave entre amigos, terminaría por convertirse en algo multitudinario, obligando a la familia a prepararlo con tiempo, organización y profesionalidad.
El fenómeno no tardaría demasiado en traspasar fronteras y el festival llegaba a su edición de 2005 con el récord de asistencia en su primera etapa: 45.000 personas llenaron la finca de la familia Arnau-Lasierra, haciendo de la marca Monegros un fenómeno internacional. Su autenticidad, respeto por los orígenes y, en definitiva, su peculiaridad, fueron los culpables de que grandes dj´s de la época dieran el gran salto al estrellato desde sus cabinas ubicadas en un corral o en un pajar. Porque Monegros era eso. Una finca rural, de propiedad familiar, que vivía entonces, y ahora, su segunda y multitudinaria vida.
Tras el éxito, el festival cesaría su actividad durante 6 años, para después decidir volver poco antes de la pandemia, que obligaría al Monegros a cancelar su programación por segunda vez en estos 30 años. Si embargo, la vuelta a los escenarios resultó todo un éxito. En 2022, primera edición tras la pandemia, alrededor de 45.000 personas volvieron a llenar el desierto, para consolidar esta marca como un fijo en el calendario de muchos países europeos. Desde ese momento, Monegros comenzaría un proyecto de renovación o, más bien, de evolución, que todavía este año continúa con sus mejoras.
EDICIÓN DE 2025: CONTINÚA EVOLUCIONANDO
La edición 2025 del Monegros Desert Festival, que arrancará el sábado 26 de julio a las 14 horas, no solo promete música, sino también una transformación profunda de su icónica geografía sonora. Por primera vez, el legendario Open Air Stage desaparece tal y como se conocía: aquel escenario de cemento donde comenzó todo en los años 90 será ahora una gran zona de sombra y descanso, reconvertida en un homenaje silencioso a los orígenes del festival. En su lugar, el mapa de Monegros se reconfigura con nuevos espacios que buscan ofrecer más confort y espectáculo. Uno de los más esperados es The Unreal Stage, una estructura creada con contenedores industriales desde la que, con pase VIP, se podrá contemplar la pista y al DJ desde dentro, en una experiencia envolvente y única. También debuta The Flower Stage, una fusión estética de arquitectura efímera de madera y sombras naturales, que acogerá por primera vez la energía del sello barcelonés Rancho Blanco. A esto se suma la renovación del escenario elrow, que ahora se cubrirá con una enorme carpa para combatir el sol de Los Monegros, y la ampliación de The A.P.I.L.A.D.A., que se establece como una de las joyas emergentes del festival. En total, 13 escenarios componen el universo Monegros este año, entre memorias del pasado y guiños al futuro.
En cuanto a los artistas, el festival cuenta con más de 120 nombres, entre los que destacan de manera inevitable grandes promesas y presentes de la música electrónica nacional, como Nico Moreno, Adrian Mills, Andrés Campo o Fatima Hajji y las 'viejas glorias' como Laurent Garnier, que pinchará por última vez en Monegros antes de retirarse, Paco Osuna o el live de la banda musical Pendulum. Todos ellos, se sumarán a un cartel repleto de artistas de todo el mundo, que convertirán la escena del desierto en un enorme escaparate para los amantes de la electrónica.
MONEGROS, TAMBIÉN UN MOTOR ECONÓMICO
Lejos de todo el espectáculo, la música y el color, el Monegros Desert Festival es también un motor económico para la zona en la que desarrolla su actividad. Para entender la dimensión del festival, debemos conocer cuánta gente hay detrás de él. Y es que, una edición del Monegros genera más de 5.000 empleos directos e indirectos, con más de 2.000 personas implicadas en todo tipo de labores durante el evento. Además del empleo, se estima un impacto económico local de 4 millones de euros, que beneficia a hoteles, comercios y servicios del entorno, así como un impacto global que supera los 10 millones de euros. Todo ello para dar respuesta a los 50.000 asistentes que cada año convierten el desierto en un epicentro cultural y social.

