El giro de Motorland en el nuevo gobierno de Azcón: el PP lo aleja de Vox y será controlado por Bermúdez de Castro
En la pasada legislatura, Motorland —la Ciudad del Motor de Aragón— tenía un dueño claro dentro del Gobierno: Manuel Blasco, consejero de Medio Ambiente y Turismo y también presidente del circuito bajoaragonés. La vinculación entre la consejería y el motor era orgánica, natural y sin fisuras.
En el nuevo Gobierno de Jorge Azcón, esa vinculación ha desaparecido. Motorland pasa a depender de la Consejería de Hacienda, Interior y Administración Pública que dirige Bermúdez de Castro (PP). El circuito ya no está en Medio Ambiente. Y Medio Ambiente ya no está en manos del PP: la consejería la gestiona ahora Luis Biendicho de Vox.
El movimiento y su lectura política
El cambio no es accidental. En la negociación del reparto de competencias entre PP y Vox, Medio Ambiente ha pasado íntegramente a la órbita del socio minoritario. Eso incluye el turismo, el INAGA y la gestión medioambiental. Pero no incluye Motorland.
El PP ha decidido mover el circuito bajoaragonés fuera de esa consejería y anclarlo en Hacienda, que sigue firmemente bajo su control. El resultado es que Bermúdez de Castro asume la tutela de uno de los activos industriales y turísticos más importantes del sur de Aragón sin que Vox tenga influencia directa sobre él.
Es un movimiento que dice mucho sobre cómo el PP ha negociado el reparto interno. Los organismos con mayor visibilidad, proyección económica o potencial de conflicto político han quedado bajo su paraguas.
Motorland, un activo estratégico para el Bajo Aragón
La Ciudad del Motor de Aragón en Alcañiz es mucho más que un circuito de carreras. Es un motor económico para el Bajo Aragón Histórico y uno de los proyectos de infraestructura de ocio y deporte más relevantes de la comunidad. Acoge pruebas del Campeonato del Mundo de MotoGP, eventos internacionales de automovilismo y una actividad industrial y turística que genera empleo y actividad en una comarca con escasa densidad de población.
Que su tutela pase de una consejería a otra no altera su funcionamiento cotidiano —tiene su propia estructura de gestión— pero sí define quién tiene influencia política sobre sus decisiones estratégicas, su presupuesto y su modelo de futuro.
Con Bermúdez de Castro al frente de Hacienda y con la tutela de Motorland, el PP garantiza que uno de los grandes proyectos de Aragón fuera de Zaragoza capital siga en sus manos independientemente de la evolución de su relación con Vox.


