Ryanair castiga a Zaragoza y elimina sus vuelos a París, Fez y Santiago de Compostela: solo Palma sobrevive

El primer recorte tuvo lugar el pasado verano, con más de 800.000 plazas suprimidas en siete aeropuertos regionales. Ryanair salió de Jerez y Valladolid, retiró un avión con base en Santiago y redujo su oferta en Vigo (-61%), Santiago (-28%), Zaragoza (-20%), Asturias (-11%) y Santander (-5%)
Ryanair./ EP
Ryanair./ EP

Ryanair ya ha puesto a la venta su programación de verano 2026 desde el aeropuerto de Zaragoza (abril–octubre), con una oferta más limitada que otros años y un claro sesgo hacia los grandes hubs españoles. La ‘low cost’ irlandesa anunció este miércoles un recorte de 1,2 millones de plazas (-10%) en aeropuertos regionales y el cese total de operaciones en Asturias, en plena disputa con Aena por las tasas aeroportuarias.

Vuelve Palma; caen París, Fez y Santiago

En Zaragoza, la gran novedad positiva es el regreso de Palma de Mallorca, una de las rutas con más tirón. Tras el último vuelo de esta temporada el 25 de octubre, la conexión se retomará a finales de abril de 2026 (Ryanair publicita «31 de abril» en su web, fecha inexistente, por lo que cabe interpretarlo como finales de abril). La planificación incluye tres frecuencias semanales:

  • Zaragoza → Palma: martes 20:20, miércoles 15:25, sábados 14:55

  • Palma → Zaragoza: martes 18:35, miércoles 13:40, sábados 13:10

La parte negativa es el adiós a tres rutas: París-Beauvais (histórica, activa desde mayo de 2010), Fez y Santiago de Compostela. En Fez y Santiago, la pauta de los últimos años era suspender en invierno y recuperar en abril; esta vez, no volverán. Los últimos vuelos saldrán el 23 de octubre (Fez y Santiago) y el 24 de octubre (París).

Lo que se mantiene… con ajustes

El resto de conexiones siguen, aunque con rebajas de frecuencias y cambios de día entre invierno y verano:

  • Milán–Bérgamo: de noviembre a abril, viernes y domingos; desde abril, añade miércoles.

  • Bruselas–Charleroi: de noviembre a abril, viernes y domingos; desde abril, añade martes.

  • Marrakech: dos vuelos semanales, pero cambian los días (en invierno, lunes y sábados; en verano, miércoles y sábados).

  • Londres–Stansted: baja en verano de cuatro frecuencias (mar, jue, vie, dom) a tres (mar, jue, dom). Esta fue la primera ruta de Ryanair en Zaragoza, 1 de diciembre de 2004, con B737 de 189 plazas.

De este modo, si no hay cambios de última hora, el mapa estival de Ryanair en 2026 quedará en cinco destinos: Milán, Londres, Bruselas, Palma y Marrakech.

Una oferta más corta que en la “edad dorada”

El ajuste deja la parrilla de Zaragoza entre las más cortas de los últimos 15 años, pese a que en varias ocasiones se llegó a negociar una base operativa (sin éxito). En 2010, en plena “bonanza” de la compañía en la capital aragonesa, Ryanair ofertaba vuelos a Charleroi, Roma-Ciampino, París-Beauvais, Málaga, Düsseldorf-Weeze, Londres-Stansted, Milán-Bérgamo y Alicante. El contraste con 2026 es evidente.

El pulso con Aena: menos asientos en regiones, más en grandes hubs

Ryanair justifica el tijeretazo por el “modelo monopolístico” de Aena, que —según la aerolínea— iguala tasas entre aeropuertos ‘infrautilizados’ y grandes (Madrid, Barcelona, Palma, Málaga). El consejero delegado, Michael O’Leary, defendió en Madrid que, con tasas más altas en regionales, trasladarán capacidad hacia grandes hubs (anuncia +600.000 asientos entre finales de marzo y octubre en Madrid, Barcelona y Palma) y a países que bajan tasas o suprimen impuestos (Marruecos, Italia, Croacia, Albania y Suecia).

Del lado del gestor, Aena insiste en que el sistema español es competitivo y recuerda que otras aerolíneas están ocupando rutas que Ryanair deja, manteniendo incentivos para aeropuertos por debajo de tres millones de pasajeros.

Impacto local: menos conectividad, más dependencia

Para Zaragoza —cuarta ciudad de España por población y 28ª en tráfico de pasajeros—, la limitación a cinco destinos en verano no ayuda a despegar su conectividad internacional. A corto plazo, la oferta de Ryanair permitirá cubrir la demanda étnica y vacacional (Londres, Bruselas, Palma, Marrakech) y un hub ‘low cost’ hacia Italia (Bérgamo), pero reduce las oportunidades para tráfico empresarial, turístico urbano y conexiones de fin de semana que sí ofrecen París o otros nodos.

El enfoque de la low cost obliga a las instituciones aragonesas a intensificar la promoción y negociar con otras aerolíneas (tradicionales y ‘low cost’) para diversificar riesgos y sumar rutas punto a punto con demanda acreditada. El precedente es claro: cuando Ryanair repliega por precio, otras pueden entrar si el mercado responde.

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