La telecabina Benasque-Cerler sigue adelante: el juez ve "sin sentido" parar las obras como pedía SOS Ribagorza
El Tribunal de Instancia de Huesca descarta paralizar cautelarmente la telecabina entre Benasque y Cerler tras la petición de SOS Ribagorza: el fallo subraya que la obra está ejecutada en un 98,3% y ve “sin sentido técnico y económico” detenerla ahora.
La sección contencioso-administrativa del Tribunal de Instancia de Huesca ha desestimado la solicitud de suspensión cautelar de las obras de la telecabina que conectará Benasque con Cerler. La petición se formuló dentro del procedimiento judicial impulsado por SOS Ribagorza contra el Ayuntamiento de Benasque, con el Gobierno de Aragón y la empresa Ingeniería y Control de Obras e Instalaciones S.L. personados como partes interesadas.
Los demandantes habían solicitado la paralización inmediata de los trabajos y, de forma subsidiaria, la suspensión de cualquier actuación complementaria orientada a la futura puesta en funcionamiento de la infraestructura. Sin embargo, el tribunal ha rechazado la medida cautelar con un argumento central: la obra se encuentra prácticamente concluida.
En su resolución, el Tribunal de Instancia recuerda que únicamente quedaría por ejecutar “el ínfimo porcentaje del 1,70%” del proyecto. A partir de ese dato, concluye que una paralización carecería “de forma evidente, de sentido técnico y económico”, al implicar detener una actuación ya materialmente ejecutada casi en su totalidad.
La decisión judicial no entra a resolver el fondo del litigio —que seguirá su curso—, pero sí marca un punto de inflexión en la batalla legal sobre el calendario de la infraestructura, al cerrar la puerta a un freno inmediato cuando los trabajos encaran ya su tramo final.
El fallo, además, no impone condena en costas, una circunstancia que evita cargar a la parte solicitante con los gastos procesales derivados de esta pieza cautelar.
A la espera de la resolución definitiva del pleito, la desestimación de la suspensión cautelar supone, en la práctica, que el proyecto mantiene su hoja de ruta sin interrupciones judiciales. Y también refuerza, de cara al debate público, el argumento de la “irreversibilidad” material de una obra ya ejecutada en un 98,3%, uno de los elementos que más peso suele tener en este tipo de decisiones cautelares.