El único pueblo de Aragón incluido en la red de Pueblos Gastronómicos de España: no es Valderrobres

Con poco más de 1.500 habitantes, este pueblo turolense ha sido el único de Aragón incluido en la exclusiva Red de Pueblos Gastronómicos de España
El único pueblo de Aragón incluido en la red de Pueblos Gastronómicos de España / Vía Turismo de Aragón
El único pueblo de Aragón incluido en la red de Pueblos Gastronómicos de España / Vía Turismo de Aragón

En una comunidad como Aragón, donde uno de los mayores orgullos de los que podemos presumir es su gastronomía, hay numerosos pueblos como Cariñena, Valderrobres o Albarracín donde se come de infarto. Sin embargo, esta vez solo ha sido seleccionado un único pueblo aragonés que forma parte de la Red de Pueblos Gastronómicos de España, y ese es Mora de Rubielos. Un reconocimiento que no solo valora la calidad de la cocina sino también su capacidad para ofrecer una experiencia turística óptima. 

Este proyecto, respaldado por empresas líderes del sector a nivel internacional, reúne a los municipios que tienen un fuerte vínculo entre su patrimonio cultural y su tradición culinaria. En esta selecta guía, donde también figuran localidades como Sigüenza o Alcázar de San Juan, Mora de Rubielos brilla por su autenticidad, su arraigo a la cocina de producto y su conservación arquitectónica.

La cocina local, marcada por la identidad aragonesa, está profundamente influenciada por la tradición pastoril, los productos de proximidad y la memoria rural. Platos como las migas, el ternasco asado, el conejo escabechado, la borraja o el bacalao con acelgas son los protagonistas indiscutibles en una visita al pueblo. Y por supuesto, el jamón de Teruel con denominación de origen y las morcillas artesanas hacen honor a la figura del cerdo como rey absoluto de la mesa.

El alma de Mora de Rubielos no se sirve solo en los platos. Se camina también por sus calles medievales, entre piedra y siglos de historia. Es ese equilibrio entre lo que se saborea y lo que se contempla lo que ha situado a esta localidad donde está: en el mapa de los mejores destinos gastronómicos de España.

MEJORES RESTAURANTES DE MORA DE RUBIELOS

Quien visita Mora de Rubielos con hambre no se va decepcionado. Su oferta gastronómica es tan variada como aclamada, y eso se refleja en las valoraciones online de quienes han pasado por sus mesas. Estos son los restaurantes más populares de la localidad en Google:

  1. Restaurante La Gaso – 1.600 reseñas (Avenida Valencia)

  2. Restaurante El Rinconcico – 1.500 reseñas (Barrio Santa Lucía)

  3. Bar Fuenjamón – 1.200 reseñas (Calle Juan Alberto Belloch)

  4. Bar-Restaurante El Trébol de Mora – 1.200 reseñas (Calle Diputación)

  5. Bar El Escalón – 1.300 reseñas (Plaza de la Iglesia)

  6. Restaurante Masía La Torre – 1.300 reseñas (A-232 KM 21)

  7. Asador La Carrasca – 700 reseñas (Urbanización El Espinoso)

  8. Bar El Hongo – 500 reseñas (Calle Agustín Planas)

  9. Bar El Botiquín – 400 reseñas (Plazuela Jaime García Herranz)

  10. Pizzería Il Ponticello – 400 reseñas (Avenida Valencia)

  11. Restaurante Melanosporum – 100 reseñas (Avenida Ibáñez Martín)

Desde la cocina más tradicional aragonesa hasta propuestas más contemporáneas o italianas, cada local tiene su propia personalidad. Algunos, como Masía La Torre, destacan por su entorno natural y su propuesta de alta cocina; otros, como El Rinconcico o El Escalón, se han ganado la fidelidad de vecinos y visitantes por su cocina casera y generosas raciones.

MÁS ALLÁ DE LA COMIDA... SITIOS IMPRESCINDIBLES DE MORA DE RUBIELOS

El gran emblema del pueblo es el Castillo de Mora de Rubielos, una fortaleza del siglo XIV que sirvió tanto de defensa como de residencia señorial. Su imponente silueta preside el casco urbano y regala unas vistas inmejorables del entorno montañoso.

A escasos metros se encuentra la Ex-Colegiata de Santa María, una joya del gótico levantino con una de las naves más anchas de España (19 metros) y una bóveda estrellada que deja sin aliento. Declarada Monumento Nacional en 1944, es parada obligada para todo visitante.

Pasear por las callejuelas hasta la Plaza de la Iglesia, perderse en sus barrios más antiguos o disfrutar de las pequeñas tiendas artesanas forma parte de ese encanto que convierte a Mora de Rubielos en mucho más que un destino gastronómico.

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