"Queremos gobernar, pero no a cualquier costa": Vox presiona al PP para cerrar el acuerdo en Aragón

PP y Vox celebraron este miércoles una nueva reunión en Zaragoza con representantes de ambas direcciones nacionales y autonómicas

Las negociaciones entre PP y Vox para alcanzar un acuerdo de gobernabilidad en Aragón continúan abiertas, pero con un ruido de fondo que Vox no está dispuesto a ignorar.

Tras una nueva reunión celebrada este miércoles en un hotel de Zaragoza, con representantes de ambas formaciones a nivel autonómico y nacional, el portavoz de Vox en las Cortes de Aragón, Alejandro Nolasco, se mostró moderadamente optimista pero lanzó un aviso directo a la dirección nacional del PP: el acuerdo llegará "siempre y cuando Génova no ponga palos en la rueda o ponga zancadillas".

"Hay voluntad, pero el acuerdo está en el aire"

Nolasco fue claro al resumir el estado de las negociaciones: hay voluntad de acuerdo, las reuniones continúan —lo que a su juicio es ya una buena señal— y las conversaciones avanzan medida a medida en materias como vivienda, inmigración, seguridad y fiscalidad. Pero el proceso no está cerrado. "El acuerdo está en el aire", reconoció, sin dar plazos ni confirmar si habrá pacto antes de que acabe la semana.

Lo que sí dejó claro es que el mayor obstáculo, a su juicio, no está en la mesa de negociación zaragozana sino en Madrid. "La guerra sucia que se vivió en Aragón durante la campaña, todos aquellos ataques desmesurados que vienen siempre desde el cuartel general de Génova entorpece que lleguemos a un acuerdo", afirmó. Y añadió que dentro de unos días habrá una nueva reunión con el PP.

"No hablamos de sillones, sino del qué"

Uno de los mensajes más repetidos por los representantes de Vox durante la comparecencia fue la insistencia en que las negociaciones se están centrando en el contenido político del acuerdo, no en el reparto de cargos. "Lo importante no es el reparto de carguitos sino cambiar realmente la realidad de Aragón", dijo Nolasco, descartando que Vox esté condicionando el pacto a obtener consejerías concretas.

El portavoz de Vivienda de Vox a nivel nacional, Carlos Hernández Quero, que también participó en la reunión, corroboró esa versión: "No se ha hablado en ningún momento de sillones, ni de cargos ni de quién se va a encargar de cada cosa, sino de cuáles son las líneas maestras".

Entre esas líneas, Hernández Quero avanzó que la "prioridad nacional" —la preferencia de los españoles sobre los extranjeros en el acceso a vivienda y servicios públicos— es "parte del mensaje irrenunciable de Vox" y estará sobre la mesa, aunque no quiso confirmar si formará parte del texto final del acuerdo.

Las renovables y la ordenación del territorio, otro frente

El portavoz de Economía y Energía de Vox, José María Figaredo, añadió que la energía y la ordenación del territorio son "una cuestión esencial" en las conversaciones, aludiendo directamente a la implantación de parques de energías renovables en Aragón, un asunto especialmente sensible en la comunidad tras la polémica generada por proyectos como el Clúster del Maestrazgo. Figaredo también quiso desmentir lo que calificó de "bulo" extendido por el expresidente Aznar y por Alberto Núñez Feijóo: que Vox no quiere entrar en los gobiernos. "Son todo mentiras", zanjó.

El trasfondo de la negociación es una aritmética parlamentaria que hace casi inevitable el entendimiento entre ambos partidos si se quiere un gobierno estable.

PP y Vox suman 40 escaños en las Cortes de Aragón, sobre un total de 67. Una mayoría amplia que, según Nolasco, es el mandato que los aragoneses entregaron en las urnas y que obliga a trabajar en esa dirección. El actual gobierno de Jorge Azcón, en funciones desde las elecciones autonómicas del pasado 8 de febrero, necesita ese apoyo para investirse con garantías.

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