La empresa aragonesa Araiz invierte 12 millones en una nueva planta de 15.000 m2 en Cogullada
Una empresa nacida en Zaragoza hace casi seis décadas da hoy el mayor salto de su historia. Araiz Suministros Eléctricos colocó este jueves la primera piedra de su futura sede corporativa en el polígono de Cogullada, un complejo industrial de casi 15.000 metros cuadrados que supondrá una inversión de 12 millones de euros y que permitirá a la compañía triplicar su capacidad logística. El nuevo edificio se levantará en la calle Albert Einstein, 2, justo enfrente de sus instalaciones actuales, y está llamado a convertirse en el eje desde el que Araiz aspira a liderar el mercado eléctrico nacional.
Al acto acudieron la vicepresidenta y consejera de Presidencia, Economía y Justicia del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, y el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda del Ayuntamiento de Zaragoza, Víctor Serrano. De manera simbólica, se introdujo bajo tierra una urna con banderas de Aragón y España, una cinta de la Virgen del Pilar, planos de la nueva sede, una fotografía de la familia Araiz y ejemplares de los periódicos del día.
Un almacén semiautomático y sostenible en 18.000 m2 de parcela
Las nuevas instalaciones se construirán sobre una parcela de 18.000 metros cuadrados. De los casi 15.000 metros del edificio, 12.000 corresponderán a la zona de almacenaje, equipada con tecnología semiautomática que mejorará tanto la operativa interna como la calidad del servicio al cliente. Las oficinas, distribuidas en dos plantas, ocuparán 2.250 metros cuadrados, y la tienda —ubicada en planta baja con zona de exposición de productos— superará los 550 metros cuadrados.
El proyecto está diseñado bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética, en línea con los estándares del reglamento técnico de edificación. La digitalización es otra de las apuestas centrales: Araiz ya se distingue por ser el primer almacén de material eléctrico digitalizado de España, y el nuevo centro dará un paso más con la incorporación de un sistema de gestión semiautomático que agilizará la preparación de pedidos y permitirá ampliar el número de referencias en stock.
"Queremos mantener intactas nuestra esencia y valores: la híper-especialización, la excelencia y un servicio al cliente impecable y personalizado. Lo hacemos reforzando el papel de Zaragoza como eje central y logístico", explicó el CEO de Araiz, Isaac Vicioso, quien avanzó que en el nuevo complejo convivirán la sede corporativa, la delegación local y la Escuela Técnica Industrial (ETI) que la propia empresa creó en 2010.
De cinco empleados en 1968 a más de 300 y 18 delegaciones
Araiz fue fundada por Domingo Araiz en Zaragoza en 1968. Lo que empezó como un negocio familiar de suministros eléctricos en la capital aragonesa es hoy una de las cinco principales empresas distribuidoras de material eléctrico de España, con 18 delegaciones repartidas por Aragón, Madrid, Castilla-La Mancha, País Vasco y Cataluña, y una plantilla de más de 300 personas. En 2025 superó por primera vez los 100 millones de euros de facturación.
La nueva planta no solo responde al crecimiento acumulado, sino que está pensada para el siguiente ciclo. Vicioso fue claro al respecto: "Nuestro objetivo es liderar el mercado eléctrico nacional en los próximos años. Reubicarnos en Zaragoza no es solo un cambio de sede, sino una apuesta por proyectarnos con un complejo operativo mucho más acorde a la envergadura y las necesidades de nuestra compañía". La inversión, además, llevará aparejada la duplicación de la plantilla actual.
Las instituciones aragonesas respaldan la apuesta
La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, destacó durante el acto que "únicamente desde la excelencia se pueden alcanzar hitos como la construcción de una nueva planta como la que hoy empieza a levantarse". Para Vaquero, Araiz es un ejemplo de cómo es la empresa familiar aragonesa: "Han sabido crecer desde sus propias raíces, preservando sus valores y dando empleo y un porvenir a cientos de familias".
El consejero municipal Víctor Serrano celebró "la buena noticia que supone para Zaragoza" e incidió en el papel que las empresas familiares juegan en la transformación de la ciudad: "Generan oportunidades, retienen talento local y atraen el de fuera. Como Ayuntamiento, tenemos que ser facilitadores con estas cuestiones".

