Por qué el fracaso del centro de datos de Box2Bit ha sido una buena noticia para Cariñena
En 2023, el Gobierno de Aragón declaró de interés autonómico un proyecto que prometía convertir a Cariñena en uno de los grandes centros tecnológicos de España: un macrocampus de centros de datos impulsado por Box2Bit con una inversión anunciada de más de 3.400 millones de euros en el polígono Entreviñas.
El proyecto nunca llegó a ejecutarse. La razón fue tan prosaica como definitiva: no había suficiente capacidad eléctrica para alimentarlo. Box2Bit renunció a la compra de los terrenos y el suelo quedó libre. Lo que parecía un fracaso estrepitoso para la comarca ha acabado siendo, sin embargo, una oportunidad para la industria que lleva décadas arraigada en el municipio.
HMY Yudigar, empresa de mobiliario comercial con más de treinta años en Cariñena, ha adquirido tres de esas parcelas y prepara una ampliación que le permitirá casi duplicar su capacidad y crear 150 nuevos empleos.
El proyecto que no pudo ser: Box2Bit y la trampa eléctrica
La historia de Box2Bit en Cariñena es un ejemplo de los límites que encuentra el boom de los centros de datos en Aragón. La comunidad se ha convertido en uno de los destinos preferidos de las grandes tecnológicas para instalar sus infraestructuras digitales, atraídas por el precio del suelo, la posición geográfica y la disponibilidad de energías renovables.
Pero esa demanda ha generado una presión sobre la red eléctrica que la planificación estatal no ha sido capaz de absorber.
Box2Bit quedó fuera de la planificación energética estatal, lo que le dejó sin acceso garantizado al suministro eléctrico necesario para operar un complejo de esa magnitud.
Sin electricidad, un centro de datos no es nada. La compañía renunció a ejecutar la compra de los terrenos reservados en el polígono Entreviñas y el proyecto —declarado de interés autonómico con toda la fanfarria institucional— quedó en papel mojado en Cariñena.
El Gobierno de Aragón mantiene vigente esa declaración de interés autonómico, pero Box2Bit ha trasladado su apuesta a Épila, donde sí dispone de acceso garantizado a la red eléctrica.
Allí proyecta una nueva inversión de 3.900 millones de euros. Cariñena se queda sin el macrocampus pero con el suelo liberado. Y ese suelo ha encontrado un destino más modesto en cifras pero mucho más sólido en términos de empleo local.
Yudigar: tres décadas en Cariñena y ahora casi el doble de espacio
HMY Yudigar es exactamente el tipo de empresa que no genera titulares de miles de millones pero que sostiene la economía de una comarca. Lleva más de treinta años fabricando mobiliario comercial en Cariñena y sus instalaciones en el municipio ya ocupaban cerca de 37.000 metros cuadrados antes de esta ampliación.
Es una empresa conocida, arraigada y con empleo estable en una localidad que, como muchos municipios aragoneses de tamaño medio, depende de que sus industrias consolidades sigan creciendo.
La operación que ha ejecutado Yudigar sobre el suelo liberado por Box2Bit es significativa. Ha adquirido tres parcelas del polígono Entreviñas: dos a través de acuerdos con Ibercaja y Caja Rural de Aragón, y una tercera a un propietario privado.
En total, más de 17.000 metros cuadrados que se suman a los 37.000 ya existentes. La ampliación permitirá prácticamente duplicar la capacidad logística de la empresa y supondrá la creación de 150 nuevos puestos de trabajo en Cariñena.
Es la segunda ampliación importante de Yudigar en el municipio en menos de tres años, lo que dice algo sobre la solidez de una empresa que, a diferencia de los grandes proyectos tecnológicos anunciados y no ejecutados, sigue invirtiendo y creciendo donde lleva décadas presente.
Más empresas llegan al polígono Entreviñas
Yudigar no es la única beneficiaria del suelo liberado. Una cuarta parcela de unos 20.000 metros cuadrados será ocupada por una empresa de transporte que creará previsiblemente 15 puestos de trabajo adicionales. Y al menos otra compañía ha iniciado estudios de viabilidad para instalarse en Cariñena, aunque se encuentra en una fase menos avanzada.
El resultado es que el polígono Entreviñas, que iba a albergar uno de los proyectos tecnológicos más ambiciosos anunciados en Aragón, acabará siendo un espacio de expansión para la industria y la logística tradicional que genera empleo estable y con menor dependencia de infraestructuras que, como ha demostrado el caso Box2Bit, no siempre están disponibles cuando se necesitan.
La lección del caso Box2Bit
La historia tiene una moraleja que va más allá de Cariñena. El boom de los centros de datos en Aragón está topando en varios puntos con la misma limitación: la red eléctrica no tiene capacidad para absorber todos los proyectos que se anuncian.
Mientras el Gobierno de Aragón sigue atrayendo inversiones tecnológicas de enorme magnitud, la planificación energética estatal avanza a un ritmo diferente. El resultado son proyectos declarados de interés autonómico que no se ejecutan porque no hay luz suficiente para alimentarlos.
Para Cariñena, el desenlace ha sido favorable. Para la estrategia aragonesa de convertirse en hub tecnológico europeo, el caso Box2Bit es una advertencia sobre los límites entre lo que se anuncia y lo que se puede ejecutar. Y todas las miradas se ponen en Red Eléctrica y el Ministerio de Transición Ecológica, garante de que haya energía suficiente para todas las inversiones que llegan a Aragón.