Luis Fabra, experto inmobiliario: "La normalidad son 10 compraventas por cada 1.000 habitantes y Aragón hace 13"

El director de la Cátedra de Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza prevé menos operaciones en 2026 pero descarta una bajada de precios.
Luis Fabra, experto inmobiliario / HOY ARAGÓN
Luis Fabra, experto inmobiliario / HOY ARAGÓN

Quien espere que los precios de la vivienda bajen en 2026 va a llevarse una decepción. Esa es, en síntesis, la conclusión que dejó este viernes la jornada 'Perspectivas en mercado inmobiliario 2026', celebrada en el Patio de la Infanta de Ibercaja en Zaragoza, donde expertos del sector coincidieron en que los precios seguirán subiendo este año, aunque con menos intensidad que en 2025, y que el número de compraventas podría moderarse sin que eso implique ningún alivio para quienes intentan acceder por primera vez a una vivienda.

"La vivienda no va a bajar", fue la sentencia más clara de la jornada, pronunciada por María Ángeles Ruiz, registradora de la propiedad de La Almunia de Doña Godina. Otra cosa, matizó, es lo que las administraciones puedan hacer para impulsar el alquiler asequible dirigido a los jóvenes. Pero el mercado libre, con su propia lógica, no apunta hacia la corrección.

Un mercado muy activo en Aragón, pero con techo

Luis Fabra, director de la Cátedra de Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza, aportó los datos de contexto. España cierra compraventas al ritmo de 700.000 al año, con doce ejercicios consecutivos de subida de precios. Aragón va incluso por delante de la media nacional: mientras la referencia de normalidad se sitúa en 10 compraventas por cada 1.000 habitantes, la comunidad registra 13. Un dato que habla de un mercado especialmente activo pero que también tiene límites. "El mercado está bastante tensionado, ya no hay mucho colchón para crecimientos intensos", señaló Fabra.

Su previsión para 2026 es que el número de operaciones se modere. "Difícilmente vamos a tener un 2026 con el nivel de actividad que tuvimos en 2025", apuntó, aunque aclaró que seguirá habiendo actividad importante por el crecimiento poblacional. En Aragón, tener entre 11 y 12 compraventas por cada 1.000 habitantes al cierre del año "será un buen dato", según el experto. Los precios, en cambio, seguirán creciendo, aunque con menos empuje que el año pasado.

La explicación técnica que ofreció Fabra es útil para entender la secuencia: los precios no reaccionan al mismo tiempo que la actividad. Primero cambian las compraventas y, entre tres y cuatro trimestres después, se mueven los precios. Así que la posible moderación de operaciones que se prevé para 2026 tardará en trasladarse, si es que llega, a lo que se paga por un piso.

La obra nueva, atrapada entre costes y escasez

Uno de los problemas de fondo que señalaron los expertos es la incapacidad del sector para producir suficiente vivienda nueva. España lleva años intentando superar los 100.000 visados anuales sin conseguirlo de forma consistente, lo que genera una brecha crónica entre oferta y demanda. Todo lo que se construye se vende, pero se construye poco y para un perfil de comprador solvente. "Estamos en una burbuja en el sentido de que todo lo que se produce de obra nueva se vende a una demanda muy solvente porque se produce muy poco; las viviendas que se necesitan son de primer acceso", explicó Jorge Aguerri, jefe de Desarrollo de Negocio Promotor de Ibercaja.

A ese problema estructural se suma ahora un factor geopolítico: el encarecimiento de los costes energéticos derivado de la guerra de Irán. Fabra alertó de su impacto «a corto plazo» en la construcción, ya que materiales como la cerámica, el cemento o el ladrillo tienen un alto componente energético en su producción. Los costes de construcción están ya «en máximos históricos» y el conflicto amenaza con agravarlos.