Cae un 9% la instalación de autoconsumo fotovoltaico: ¿por qué?

El sector industrial hay un aumento del 4% en la potencia instalada
Placas solares
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La instalación de sistemas de autoconsumo fotovoltaico en España sigue mostrando señales de desaceleración. Según los datos difundidos por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), durante el segundo trimestre de 2024 la caída fue del 9% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Aunque la cifra sigue siendo negativa, la patronal del sector destaca que el retroceso ha sido menos acusado que en los primeros tres meses del año, cuando el descenso interanual alcanzó el 17%.

Este menor ritmo de caída se vincula al apagón eléctrico vivido durante el segundo trimestre, un episodio que, de acuerdo con la asociación, ha contribuido a frenar la pérdida de dinamismo en la implantación de estas instalaciones. Sin embargo, UNEF advierte de que el nivel actual todavía está lejos de las cifras alcanzadas en ejercicios pasados y de que la preocupación en el sector se mantiene.

En el ámbito residencial, la potencia instalada también descendió en un 9% respecto a la media trimestral de 2024. No obstante, en comparación con el primer trimestre del año, se registró un incremento del 11%, lo que refleja un cierto repunte del interés de los hogares. Según UNEF, entre los factores que impulsan la decisión de los particulares destacan la búsqueda de independencia energética, el atractivo de soluciones con almacenamiento e inversores capaces de operar en "modo isla" y el ahorro derivado del autoconsumo, especialmente en viviendas que ya han avanzado en la electrificación mediante la adquisición de vehículos eléctricos o la sustitución de calderas de gas por bombas de calor.

El sector industrial muestra un comportamiento diferente. En este segmento se observa una evolución positiva, con un aumento del 4% en la potencia instalada respecto al mismo trimestre de 2024. Aunque en la comparativa interanual todavía se registra una ligera caída del 4%, los datos reflejan una recuperación del ritmo de un trimestre medio del año. Desde la patronal se subraya que el autoconsumo aporta a la industria no solo estabilidad en los precios de la energía, sino también ventajas relacionadas con la electrificación de procesos que hasta ahora dependen de combustibles fósiles. Además, se recuerda que la transición permitirá a las empresas evitar la compra de derechos de emisión ETS 2, cuya aplicación está prevista para 2027.

En contraste, el sector comercial es el que muestra una situación más preocupante. La potencia instalada en este segmento se redujo un 22% respecto a un trimestre medio del año anterior, lo que pone de relieve, en opinión de UNEF, la necesidad de acelerar la actualización normativa pendiente para favorecer su despliegue.

El director general de la asociación, José Donoso, ha advertido de que el ritmo actual sigue siendo "muy bajo" y que persisten barreras administrativas y ausencia de incentivos que están limitando la expansión del autoconsumo. Esto no solo repercute en los consumidores, que no pueden beneficiarse de sus ventajas, sino también en el cumplimiento de los objetivos de descarbonización del país y en la sostenibilidad del tejido empresarial vinculado a la fotovoltaica.

UNEF insiste en que es "urgente" eliminar las trabas administrativas y establecer mecanismos de apoyo que permitan alcanzar las metas fijadas en el Plan Nacional de Energía y Clima. Dicho plan contempla la instalación de 19.000 megavatios de autoconsumo en 2030, una cifra aún distante si se tiene en cuenta que a finales de 2024 no se superaban los 8.200 MW.

Entre las medidas que la patronal considera prioritarias figuran algunas incluidas en el real decreto antiapagones que no prosperó en el Congreso, como la creación de la figura del gestor de autoconsumo, la posibilidad de que un consumidor se acoja a más de una modalidad o la ampliación a cinco kilómetros de la distancia considerada para autoconsumo compartido. Además, pide que el decreto actualmente en revisión recoja otras propuestas como la simplificación de trámites para instalaciones de hasta 500 kW, la exención de permisos de acceso para proyectos menores de 15 kW y la posibilidad de compartir excedentes en los autoconsumos colectivos.

La organización también reclama estímulos adicionales: un mayor peso de la parte variable en la factura eléctrica, incentivos fiscales a quienes inviertan en autoconsumo, impulso del sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAEs) y apoyo al almacenamiento. Asimismo, recuerda que las comunidades autónomas deben cumplir con la legislación vigente y no exigir autorizaciones administrativas previas ni de construcción a instalaciones inferiores a 500 kW.

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