Puente niega que la falta de inversión esté detrás del accidente ferroviario de Adamuz
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha negado este martes que exista ninguna relación entre el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) —en el que han fallecido 41 personas— y las inversiones realizadas en la red ferroviaria española, y ha pedido cautela ante las especulaciones mientras avanza la investigación.
“Entiendo que la sociedad quiere respuestas y que se vincule inversión con el accidente, pero no tiene nada que ver con lo ocurrido en este caso”, ha asegurado el ministro en entrevistas concedidas a Onda Cero y RNE. Puente ha subrayado que se puede debatir sobre las necesidades de inversión y mantenimiento de la red, pero ha recalcado que no hay razones para relacionar este siniestro con una desinversión.
En este sentido, ha recordado que en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía se han invertido 700 millones de euros en su renovación. “Las inversiones comenzaron en 2021 y concluyeron el año pasado”, ha precisado, añadiendo que el tramo donde se produjo el accidente fue renovado en mayo.
Puente ha reconocido que el sistema ferroviario español atravesó años de desinversión, especialmente tras la crisis inmobiliaria, aunque ha remarcado que no fue durante los gobiernos del PSOE. “En estos últimos ocho años se ha invertido mucho”, ha defendido. De hecho, ha señalado que en los dos últimos ejercicios las inversiones conjuntas de Adif y Renfe han superado los 6.000 millones de euros, “la mayor cifra desde los años de bonanza”.
El ministro ha explicado también que se ha producido un reajuste del modelo inversor, con menos inversión en alta velocidad, al estar la red prácticamente finalizada, y más recursos destinados al tren convencional. En cualquier caso, ha insistido en que el sistema ferroviario español “puede defenderse como uno de los mejores del mundo” y que vincular las inversiones con este accidente “no es acertado”.
Sobre el siniestro, Puente ha reconocido que lo ocurrido en Adamuz ha sido “un palo durísimo para la alta velocidad española” y ha subrayado la necesidad de preservar la credibilidad del sistema. “Tenemos que entender qué es lo que ha sucedido, pero no se puede determinar en 48 horas”, ha advertido, recordando que los investigadores se encuentran en una fase muy inicial, recopilando datos y sin conclusiones preliminares.
En este contexto, ha detallado que el coche 6 del tren Iryo, que fue el que descarriló, aún no ha sido examinado. La Guardia Civil ha solicitado que permanezca en el lugar para realizar un análisis exhaustivo, ya que “hay muchas piezas del puzle que hay que encajar”. En todo caso, el ministro ha indicado que se puede descartar un fallo humano, ya que ninguno de los trenes circulaba con exceso de velocidad.
TRABAJOS DE EXTRACCIÓN
Puente ha informado de que los trabajos de extracción de los vagones ya han comenzado, aunque se paralizaron temporalmente tras el hallazgo de un nuevo cuerpo al levantar uno de los coches del Iryo, lo que elevó a 41 el número de víctimas mortales.
La principal dificultad, ha explicado, radica en la compleja instalación de las grúas de 300 toneladas, debido a lo escarpado del terreno y a la necesidad de trabajar en dos alturas. “El mayor problema es asentar las grúas con seguridad; a partir de ahí, la extracción no debería ser especialmente compleja”, ha señalado.
REANUDACIÓN DEL SERVICIO
En cuanto a la reapertura de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, el ministro ha reiterado que se trabaja con el horizonte del 2 de febrero. No obstante, ha avanzado que se estudia una reanudación en dos fases, habilitando primero una de las vías con circulación muy limitada, incluso a 10 o 20 kilómetros por hora.
“Con el daño existente, tener operativas las dos vías el 2 de febrero sería una auténtica proeza”, ha concluido Puente.


