¿Qué está pasando con Dani Gómez? Su presencia intermitente con Sellés y su futuro a corto
El partido ante el Huesca no solo dejó un derbi intenso: confirmó algo que ya se venía intuyendo en las últimas semanas. El rol de Dani Gómez en el Real Zaragoza ha cambiado por completo. De ser un fijo —prácticamente indiscutible— con Gabi, ha pasado a quedar claramente por detrás en la rotación ofensiva con Rubén Sellés.
Ahora mismo, en la punta de lanza zaragocista, Dani tiene por delante, como mínimo, a Soberón, Kodro y Bakis, y probablemente también a Bazdar, pese a que el balcánico tampoco ha sido un habitual con Sellés. Bazdar, ausente en el derbi por estar con la selección de Bosnia, al menos fue titular en Copa en Mutilva. Dani ni siquiera ha tenido ese consuelo de continuidad.
Un escenario que apunta a salida en enero
A día de hoy, todo conduce a una conclusión: si no hay un giro radical en su situación deportiva, enero huele a salida. Y es una sensación compartida tanto por el jugador como por el club.
Desde la perspectiva del Real Zaragoza, su marcha liberaría espacio en el vestuario y margen salarial. Dani Gómez es uno de los salarios más altos de la plantilla —en torno a 650.000 euros más incentivos, según algunas fuentes— y su peso real en el campo ha caído en picado. Desde el lado del futbolista, la necesidad es evidente: minutos, protagonismo y un proyecto donde se sienta importante.
No es un jugador sin mercado. Tiene cartel, hay sondeos desde el extranjero y, aunque todavía no han llegado ofertas firmes, todo indica que es cuestión de tiempo que alguna propuesta tome forma si el Zaragoza abre la puerta.
Un contrato largo y una apuesta que no ha cuajado
Conviene recordar el contexto: Dani Gómez tiene contrato hasta 2028. Llegó al Zaragoza en el último suspiro del mercado de enero, con un acuerdo con el Levante —que mantiene el 25% de su pase—, tras romperse su cesión al Valencia. La expectativa era alta. Su rendimiento, irregular.
Su segunda vuelta no fue la soñada, pero sí aportó algo muy concreto: 4 goles que ayudaron a asegurar la permanencia. Suficiente para justificar la apuesta, aunque no para consolidarse como líder ofensivo indiscutible.
En verano ya se intuyó que su estatus no era tan sólido. Manejó una oferta del Aris de Salónica, que no llegó a formalizarse ante el club y que tampoco convenció al delantero. Aquella ventana se cerró sin movimientos, pero dejó claro que algunas partes ya empezaban a mirar alternativas.
Convocado… pero borrado en Liga
La situación se ha tensado especialmente en las últimas semanas. Tres de los cuatro jugadores más caros de la plantilla han desaparecido del equipo en liga, y uno de ellos es Dani Gómez. No estuvo en el acta en Eibar; frente al Leganés sí fue inscrito… pero no jugó. Una doble circunstancia que no pasó desapercibida.
De cara al duelo copero ante el Burgos, el club ha anunciado la convocatoria y ahí sí aparecen Dani Gómez y Samed Bazdar, ambos fuera del equipo en el último partido liguero. Su presencia reabre el debate: ¿tendrán minutos reales o se trata solo de cumplir expediente?
Sellés intentó rebajar el ruido en la previa:
“Yo cuento con todos los jugadores de la plantilla. Dani y Samed son activos del club. Son tan seleccionables como cualquier otro”.
La realidad, sin embargo, es que Dani Gómez está atrapado en una especie de tornado de devaluación súbita: cada jornada sin jugar, cada convocatoria sin minutos, reduce su peso deportivo y condiciona su situación contractual y de mercado.
A falta de un mes para que se abra la ventana de fichajes, el caso Dani Gómez se ha convertido en uno de los grandes expedientes del Real Zaragoza: o se recompone su rol… o enero puede marcar el principio del adiós.
