El Deportivo Aragón no se aleja del descenso mientras sufre la falta canteranos
Los éxitos del División de Honor Juvenil contrastan con el duro momento que viven el primer equipo del Real Zaragoza y el Deportivo Aragón, ambos muy cerca de los puestos de descenso y con una pérdida progresiva de identidad que no deja de crecer tras la llegada de jugadores de fuera y la salida de jóvenes talentos que buscan suerte lejos del club. La última decisión del Real Zaragoza de apartar a Dennis, Ratón y los hermanos Lambea de la dinámica del Juvenil tras no renovar hacen indicar que los cuatro no llegarán a un filial cada vez más necesitado de jugadores de la casa.
Y es que el Deportivo Aragón volvió a caer este fin de semana. Lo hizo ante otro equipo aragonés, el Utebo, que vive una situación bien distinta y que ocupa la tercera posición soñando con repetir el playoff de ascenso de la pasada temporada. Y no es el único, ya que la SD Ejea también está en playoff de ascenso y el CD Teruel vive su idilio particular a apenas un punto de la promoción. La derrota deja al filial zaragocista en puestos de playout. Es decir, que si la competición terminara ahora, el Deportivo Aragón tendría que jugar una eliminatoria para no descender a Tercera RFEF.
Un Deportivo Aragón sin protagonismo de la cantera
Ante el Utebo, este fin de semana, Emilio Larraz alineó en el verde únicamente a cinco jugadores formados íntegramente en la Ciudad Deportiva: Carlos Calavia, Adrián Beamonte, Hugo Barrachina, Jaime Sánchez y Chema Aragüés. Desde el banquillo se sumaron dos más, Pablo Cortés y Adrián Garrido. El resto de jugadores que vistieron la camiseta del Deportivo Aragón son fichajes realizados directamente para el filial o para el último año como juvenil, como es el caso de Yussif Saidu.
La escasa presencia de canteranos es una situación cada vez más recurrente en el Real Zaragoza y en su filial, cuyo objetivo principal debería ser nutrir al primer equipo de jóvenes talentos que puedan hacer carrera en el fútbol profesional. Otro de sus objetivos debe ser competir en la mejor categoría posible para poder disputar encuentros de mayor nivel, por lo que un descenso supondría un golpe muy duro a la estructura de cantera.
La llegada de jugadores procedentes de otros equipos que no llegan al fútbol profesional puede frenar el flujo de jugadores que van creciendo dentro de la estructura de la Ciudad Deportiva. Si bien es cierto que influyen las convocatorias de jugadores como Lucas Terrer o Marcos Cuenca con el primer equipo, la realidad es que apenas hay fondo de armario para poblar el filial. Sobre todo, tras las últimas decisiones del club en relación a cuatro de sus mejores jugadores juveniles, lo que impide que algunos jugadores puedan subir con el filial sin dejar muy debilitado al equipo juvenil.

