Las cinco estrellas mundiales que jugaron ante el Real Zaragoza juvenil en la Youth League
Se cumplen cinco años de la última aventura europea del Real Zaragoza. El juvenil cayó derrotado en la Youth League ante un Olympique de Lyon plagado de grandes promesas que hoy se han convertido en jugadores de élite mundial
Hace cinco años, el Real Zaragoza juvenil soñaba con seguir haciendo historia en Europa. Tras haber derrotado al Korona Kielce y al Apoel de Nicosia con mucha solvencia, a La Romareda llegaba un Olympique de Lyon que incluía en sus filas jugadores de un nivel superlativo. A pesar de que el Real Zaragoza fue superior, la pegada y el talento del conjunto francés fue suficiente para llevarse el partido (1-3) y dejar claro que en ese equipo estaban creciendo las futuras estrellas del fútbol mundial.
Durante aquella tarde de Youth League, la afición zaragocista pudo disfrutar, no solo de algunos de los mayores talentos jóvenes del mundo, sino que también pudo conocer a los jóvenes canteranos que posteriormente se enfundarían la camiseta del primer equipo del Real Zaragoza. Fueron de la partida Alejandro Francés, actualmente jugador del Girona, Iván Azón, reciente fichaje del Como, o Francho Serrano, el único que todavía continúa en el primer equipo. También fueron titulares Javi Hernández, en el Guijuelo, Andrés Borge, en el CD Arenteiro y Ángel López, en la SD Tarazona, todos en Primera RFEF. Desde el banquillo salió Miguel Puche, en el Arouca de Primera División de Portugal. También jugó Luis Carbonell (SD Ejea) o Pablo Cortés (Deportivo Aragón), dos jugadores considerados por entonces como proyectos muy interesantes de cara al futuro.
El Olympique de Lyon, una plantilla repleta de estrellas
El Olympique de Lyon llegaba al partido con el cartel de favorito al ser considerado uno de los juveniles más potentes del panorama europeo. Tal era ese nivel, que alcanzaron los cuartos de final, donde fueron derrotados por el Salzburgo (4-3), que en semifinales perdió por la mínima ante el Real Madrid, campeón de aquella edición.
De entre las jóvenes promesas, Bradley Barcola era el más destacado. Actualmente, Barcola es el cuarto jugador con más goles de la Ligue 1 y uno de los pilares del Paris Saint-Germain de Luis Enrique. En 2023, el PSG lo fichó por 45 millones más 5 en variables del Olympique de Lyon. Una apuesta decidida por un talento precoz que también tiene su hueco en la selección francesa. Junto a él, en la delantera se encontraba Amine Gouiri, que anotó dos goles en aquel partido. El Olympique de Marsella acaba de pagar más de 20 millones de euros por el delantero, que también es internacional por Argelia. Con la selección ya acumula 5 goles en sus primeros 12 partidos.
Si la pareja de delanteros apuntaba maneras, la de centrales ya se ha consolidado en la élite del fútbol mundial. Castello Lukeba fue uno de los jugadores más jóvenes de aquel partido. El joven central fue fichado por el Leipzig por 35 millones de euros en 2023, siendo una de las grandes apuestas del club alemán y que ya ha despertado el interés de los grandes equipos del panorama europeo. A su lado estaba Pierre Kalulu, actual central de la Juventus y por el que el club italiano pagó 3 millones por su cesión al Milán y se reservó una opción de compra de 15 millones. Aunque las lesiones han frenado algo su carrera, Kalulu está contando con muchos minutos en la Juventus esta temporada.
La línea defensiva aquel día la completó Melvin Bard, actual lateral del Niza, donde es indiscutible desde hace años, disputando esta temporada la UEFA Europa League. Su valor actual de mercado supera los 10 millones de euros.
La importancia de competir entre los grandes
El Real Zaragoza se vio envuelto en una competición dominada por los mejores clubes del mundo. Real Madrid, FC Barcelona, Juventus, Bayern de Múnich, Ajax, Liverpool o Benfica son algunos de los muchos clubes que llegaron a la fase final. Jugadores como Gvardiol, Adeyemi o Musiala también participaron en aquella edición, y actualmente son insignias de Manchester City, Borussia Dortmund y Bayern de Múnich respectivamente.
Si bien es cierto que alcanzar la Youth League es una proeza casi irrepetible, las competiciones nacionales brindan la oportunidad de jugar encuentros de gran nivel, como el que disputó el Juvenil ante el Villarreal recientemente o el que jugará contra el Málaga el próximo miércoles con la Final Four de la Copa del Rey como gran objetivo.
Competir en partidos de máxima exigencia permite ver el crecimiento de los canteranos que en el futuro deberían de poblar el primer equipo. Con el ejemplo de aquel Olympique de Lyon al que se puso contra las cuerdas, el Real Zaragoza tiene la oportunidad de seguir creciendo desde la base para no tener que mirar tanto fuera, nutriéndose así de los jóvenes que dan la talla cuando tienen en frente a las futuras estrellas del fútbol mundial.

