Adiós a Manolo Villanova: el único 'mister' que entrenó tanto al Real Zaragoza como a la SD Huesca

Su nombre, ya ligado para siempre al balompié de la comunidad, también lo está a una estadística singular: nadie más ha sido entrenador de Real Zaragoza y SD Huesca.

Manolo Villanova fue, durante décadas, un símbolo de fidelidad al Real Zaragoza. Hoy, además, es protagonista de un dato único en la historia reciente del fútbol aragonés: es el único entrenador que ha dirigido tanto al Real Zaragoza como a la SD Huesca en el fútbol profesional. Un puente humano entre dos clubes que, aunque comparten territorio, viven una rivalidad creciente.

Un zaragocista de cuna… que también hizo historia en Huesca

Nacido en Zaragoza en 1956, Villanova desarrolló buena parte de su carrera deportiva ligado al club blanquillo, primero como futbolista y después como técnico en las categorías inferiores. Su gran escaparate llegó en 2008, cuando asumió el banquillo del primer equipo del Real Zaragoza en Primera División en un momento crítico de la temporada. Aquella etapa fue breve y complicada, marcada por la lucha por la permanencia, pero terminó de consolidar su imagen como hombre de la casa.

Años después, su nombre quedaría asociado también a otro capítulo clave del fútbol aragonés: la consolidación de la SD Huesca en el mapa profesional. Villanova dirigió al conjunto azulgrana en Segunda División, contribuyendo a asentar el proyecto en una categoría que entonces todavía era territorio casi inexplorado para el club oscense. Su llegada a El Alcoraz se interpretó como un movimiento valiente: un zaragocista histórico poniéndose al frente del otro gran emblema futbolístico de Aragón.

Un caso único en la historia aragonesa

A lo largo de los años, han sido muchos los jugadores que han vestido ambas camisetas, pero en los banquillos la historia es otra. Ningún otro técnico ha ocupado el puesto de entrenador del primer equipo en el Real Zaragoza y en la SD Huesca. Ni en los tiempos recientes de Primera y Segunda, ni en el largo periodo del Zaragoza en la élite ni en la meteórica subida de la SD Huesca desde Segunda B hasta Primera.

Ese dato refuerza la singularidad de Villanova: no solo conoció desde dentro La Romareda y El Alcoraz, sino que lo hizo en etapas muy sensibles de ambos proyectos, con permanencias en juego y estructuras aún en construcción.

Un nexo entre dos proyectos que hoy compiten de tú a tú

En un momento en el que Zaragoza y Huesca pelean por recuperar y mantener su sitio en el fútbol profesional, la figura de Manolo Villanova queda como un nexo histórico entre ambos clubes. Un entrenador que representa al mismo tiempo la tradición zaragocista, el crecimiento de la SD Huesca y una época en la que el fútbol aragonés empezó a entender que su futuro también pasaba por tener más de un equipo en la élite.

Su nombre, ya ligado para siempre al balompié de la comunidad, también lo está a una estadística singular: nadie más ha sido entrenador de Real Zaragoza y SD Huesca. Solo Manolo Villanova podía contarlo en primera persona.

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