El Real Zaragoza busca entrenador con urgencia, aunque Ramírez esté contra el Almería

El Real Zaragoza ya valora diferentes opciones para el banquillo, a pesar de que Ramírez podría llegar al choque contra el Almería
Ramírez contra el Sporting / MARCOS CEBRIÁN
Ramírez contra el Sporting / MARCOS CEBRIÁN

La situación del Real Zaragoza es dramática, y el club parece decidido a mantener a Miguel Ángel Ramírez al frente del equipo una semana más, aunque su futuro está más fuera que dentro. La derrota contra el Eldense ha acelerado la búsqueda de un nuevo entrenador y, aunque el técnico canario tenga la oportunidad de dirigir al equipo contra el Almería, su continuidad pende de un hilo.

El club, gestionado por una multipropiedad con gran influencia en Madrid, quiere tomarse su tiempo para decidir el próximo inquilino del banquillo. Con un partido complicado este sábado, la llegada de un nuevo entrenador a mitad de semana y un posible debut con derrota no serían la mejor opción.

Solo un cambio de imagen, poco probable dado el estado del equipo, y una victoria en Los Juegos del Mediterráneo podrían darle algo de margen a Ramírez. Sin embargo, todo apunta a que este podría ser su último partido. La situación del Real Zaragoza en la tabla es muy peligrosa y el equipo corre el riesgo de caer a la tercera categoría del fútbol español, lo que podría hacer salta el ambicioso proyecto de Jorge Mas y el resto de inversores por los aires. 

Una crisis que va más allá de Ramírez

Como suele ocurrir en el fútbol, el foco está puesto en el entrenador, pero la realidad es que los problemas del equipo van mucho más allá de la labor del técnico canario. Su llegada fue considerada un acierto por el club, y su discurso fue claro: había muchas cosas que cambiar.

La afición también valoró positivamente que alguien hablara sin tapujos sobre las pésimas condiciones de trabajo en la Ciudad Deportiva y las deficiencias de las instalaciones. Sin embargo, los malos resultados hicieron que, en su primer partido en casa, ya se escuchara un sorprendente “¡Ramírez, vete ya!”.

El cuerpo técnico que acompaña a Ramírez, así como el propio entrenador, llegaron con mucha ilusión a uno de los proyectos más difíciles de su carrera. Su desembarco en Zaragoza se produjo justo antes del mercado invernal, pero Cordero le ofreció una de las ventanas de fichajes más pobres que se recuerdan en el conjunto blanquillo. 

Ramírez no solo perdió a su máximo goleador, sino que también vio cómo el director deportivo fue incapaz de ficharle un central de garantías, a pesar de que la defensa hacía aguas por todos lados. La llegada de Arriaga fue la única buena noticia, que llegó para reforzar el centro del campo, donde ya no está jugando porque el problema en el centro de la defensa es más que evidente. Da la sensación de que, desde el club, ya se veía esta temporada como una causa perdida y que el verdadero proyecto de Ramírez no comenzaría hasta la 2025/26.

El descenso parecía una amenaza lejana, pero los malos resultados han sumido al Zaragoza en una lucha inesperada para la que ni los jugadores ni el técnico parecen preparados. Nadie duda de la profesionalidad de Ramírez, ni siquiera sus propios futbolistas, pero el cambio de rumbo parece ya solo posible con un relevo en el banquillo.

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