El escollo que no despeja el Real Zaragoza: cuenta atrás para pagar 10M de La Nueva Romareda
La construcción del nuevo estadio de La Romareda avanza en los despachos, pero con un obstáculo que amenaza con tensar al máximo el proyecto: el Real Zaragoza encara la cuenta atrás para abonar los 10 millones de euros que le corresponden este 2025 dentro de la sociedad La Nueva Romareda, y cuyo pago es imprescindible para que el Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón ejecuten las aportaciones que ya han aprobado.
El consistorio ha dado el primer paso: autoriza el pago de 3,1 millones correspondientes a su aportación anual. Pero no se desembolsarán hasta que sus dos socios —la DGA y el Real Zaragoza— aporten lo que les toca. La clave está en la próxima junta de socios prevista para principios de diciembre, donde se aprobará una nueva ampliación de capital programada desde el inicio del proyecto.
Un calendario de pagos que se dispara desde 2026
La aportación municipal aumentará de manera notable en los próximos años. El Ayuntamiento habrá invertido 60 millones de euros, entre aportación económica directa (35,5 millones) y aportación en especie (24,5 millones), correspondiente al derecho de superficie de la parcela del estadio. Con ello mantiene el 37,56% de la sociedad, convirtiéndose en el socio mayoritario.
La DGA, por su parte, aportará otros 59,9 millones entre 2025 y 2028, lo que supone el 37,49% del capital. Y el Real Zaragoza debe movilizar 40 millones en total: 10 millones en 2025, 5 millones en 2026, 12 millones en 2027 y 7 millones en 2028. Un compromiso que le concede el 25% de participación en la sociedad una vez ejecutadas todas las ampliaciones.
El pago pendiente del Real Zaragoza
La clave está en los 10 millones que debe abonar antes del 31 de diciembre. El club ya aplazó un pago de 6,8 millones en 2024, lo que obligó a reprogramar todo el calendario financiero. Esta vez, tanto desde el Gobierno de Aragón como desde el Ayuntamiento se insiste en que "confían" en que la propiedad del club cumpla con el pacto de socios.
Las administraciones siempre han ido cumpliendo sus plazos. El Ayuntamiento pagó hace pocos días la parte de este año, 3,1 millones de euros, la misma cifra que en 2024. Las cantidades subirán en los próximos años: 11,1 millones entre 2026 y 2027 y 7,1 millones en 2028. Por parte del Gobierno de Aragón, los pagos fijados para este curso también se ejecutarán en los próximos días.
Y el riesgo no es menor: si uno de los socios no paga, la ampliación de capital no puede ejecutarse, lo que pondría en jaque la financiación prevista para el estadio. En el pacto de socios existe, además, la posibilidad teórica de que los socios públicos propicien la salida del club de la sociedad, lo que implicaría perder la explotación del futuro estadio. Ese escenario no se activó en 2024 pese al impago, pero sigue latente.
Un club en situación deportiva crítica
El momento no puede ser más delicado. El Real Zaragoza es hoy colista en LaLiga Hypermotion, a nueve puntos de la salvación. Si el equipo cayera a Primera RFEF y permaneciera más de una temporada, el club podría afrontar un riesgo real de desaparición. De momento, hay que esperar a principios de diciembre y despejar la incógnita.




