Todo el Real Zaragoza mira a Saidu: con dudas del alcance de su lesión en los ligamentos
El nombre de Yussif Saidu se ha convertido en el gran foco de inquietud en el zaragocismo. El centrocampista ghanés volvió a caer lesionado en el tramo final del duelo copero frente al Burgos y en el club esperan a saber el alcance real de su castigado tobillo derecho y que no haya sufrido un nuevo daño en los ligamentos.
La acción se produjo en el minuto 115 de la prórroga. Saidu disputó un balón dividido, se resbaló y su pie quedó clavado en el césped, con una torsión muy aparatosa del tobillo. El jugador cayó inmediatamente al suelo, retorciéndose de dolor, mientras el juego seguía.
Apenas unos segundos después, el Burgos culminó un contraataque que supuso el gol de la eliminación del Real Zaragoza. Sobre el césped, la imagen del ghanés tumbado y sin poder levantarse resumía a la perfección la noche negra de La Romareda.
Un tobillo que lleva semanas dando guerra
No se trata de un problema nuevo. Desde hace más de un mes Saidu arrastra molestias constantes en esa articulación. En los entrenamientos y en los viajes ha repetido en más de una ocasión un “me duele un poco el pie” en francés que sus compañeros ya se saben de memoria. El cuerpo técnico había manejado su carga de trabajo con prudencia, pero el futbolista insistió en ayudar al equipo en la prórroga y pidió entrar en los minutos finales.
Tras el giro del tobillo, recibió asistencia médica en la banda y logró regresar unos instantes al terreno de juego, visiblemente tocado pero capaz de apoyar la extremidad dañada. Ese detalle, unido a la ausencia de una inflamación descomunal, invita a cierto optimismo dentro del club, que confía en que no haya fractura ni lesión extremadamente grave. Aun así, nadie se atreve a descartar un esguince importante o una distensión ligamentosa.
Pendientes de las pruebas
Saidu acudió este viernes a la Ciudad Deportiva para someterse a exploraciones más completas. Las primeras horas tras el golpe fueron duras: dolor intenso, gesto serio y preocupación lógica por parte del jugador, que vive su primera temporada en el fútbol profesional europeo. Con el paso del tiempo, sin embargo, recuperó su habitual sonrisa y la ilusión que le caracteriza, a la espera de un diagnóstico definitivo.
El entrenador Rubén Sellés ya advirtió tras el encuentro que el tobillo venía dando problemas “desde prácticamente nuestra llegada” y calificó la acción como “muy desafortunada”. En el club son conscientes de que la pieza ghanesa ha ido ganando peso en el centro del campo y que su baja, aunque sea por unas semanas, supondría un contratiempo serio en plena lucha por salir del descenso.
Hasta que las pruebas médicas sentencien el alcance exacto del daño, todo el Real Zaragoza mira a Saidu y a ese tobillo que mantiene en vilo a plantilla, técnicos y aficionados.

