De salvar a Gabi a dejarle casi sentenciado: el balón parado condena al Real Zaragoza
Son ya ocho jornadas disputadas y el Real Zaragoza no deja de hundirse. La tímida reacción ante el Mirandés se quedó en un destello que el Córdoba apagó por completo. No tanto por sus méritos, porque el partido de los andaluces fue muy pobre, sino por un Real Zaragoza que se autodestruyó con un gol en propia puerta de Francho Serrano en un córner, al que no pudo ni supo reaccionar de la mano de su entrenador, que ya se encuentra en una situación límite.
Y es que el Real Zaragoza no domina ninguna fase del juego, ni siquiera el balón parado. Un arte que le salvó del descenso la pasada temporada tras la llegada al banquillo de Gabi Fernández. Tal fue la reacción en este sentido que seis de los primeros siete goles se marcaron de esta manera. Ese dominio de la estrategia le dio quizás más puntos de los que merecía.
Tres goles en contra y cero a favor en la estrategia
Tanto Gabi Fernández como Txema Indias han recalcado su idea de la actual temporada. "Es importante llevar los partidos al 0-0, intentar meter un gol y que casi sean tres puntos, porque como sean partidos muy abiertos es muy complicado", comentó el director deportivo. En esa delgada línea quiere moverse un Real Zaragoza que no ha sido capaz de dominar los detalles necesarios para salir victorioso en este juego.
Uno de esos detalles es el balón parado, en el que tiene un saldo muy negativo. Hasta tres goles ha encajado, todos de córner. El Andorra completó la goleada con un tanto de Gael Alonso, que remató a placer un saque de esquina. Frente al Valladolid, un córner en corto echó por tierra el gol de Dani Gómez apenas un par de minutos después. Y frente al Córdoba, Francho Serrano introdujo el balón en su propia portería tras un mal despeje y la nula reacción de un Andrada que no dominó las alturas como debería. En ataque, el expediente está limpio porque el Real Zaragoza no ha conseguido ni un solo gol. Ni en saques de esquina, saques de banda, faltas y ni siquiera en penaltis.
El otro mercado en el que el Real Zaragoza salió perdiendo
En un fútbol cada vez más moderno van surgiendo nuevos mercados. Los clubes ya no solo se pelean por los futbolistas y los entrenadores, sino que también pugnan por ver quién tiene los mejores analistas y asistentes. En ese mercado, el Real Zaragoza salió muy debilitado este verano, ya que perdió al miembro del cuerpo técnico con más experiencia en fútbol profesional.
Óscar Hernández, analista de campo, acudió a la llamada de Antonio Hidalgo, que firmó por el Deportivo tras un año y medio en la SD Huesca. Allí, el técnico catalán contaba con Adrián Sipán, analista encargado de elaborar las jugadas a balón parado del conjunto altoaragonés. Sin él, Hidalgo necesitaba reforzar su cuerpo técnico y llamó a Óscar Hernández, que llegó junto a Gabi Fernández la pasada temporada.
La vacante que dejó el analista en el Real Zaragoza no se ocupó, aunque entraron Chus Herrero y Boris Antón como asistentes. Una función que en nada se parece a la que desarrollaba Óscar Hernández en el Real Zaragoza. Así quedó conformado un cuerpo técnico en el que siguió Mario Jiménez como segundo entrenador, Daniel Castro como preparador físico y Salvador Sánchez como entrenador de porteros.
Casualidad o no, el Real Zaragoza pasó de tener un balance muy positivo en el balón parado a tener un saldo tan negativo que puede llevarse por delante a Gabi Fernández. Y es que el Real Zaragoza ha ganado en altura, con centrales y delanteros que han aumentado la estatura media del equipo y a los que se pueden sumar otros futbolistas como Juan Sebastián o Pomares. Ni por esas el Real Zaragoza ha marcado a balón parado, pero es que tampoco lo ha defendido en condiciones. Con un balance de 6 de 24 puntos posibles y un 0-3 en goles a balón parado, Gabi podría seguir el camino de Ramírez, que fue destituido tras caer en Almería, próxima parada del Real Zaragoza.

