La situación del Real Zaragoza es límite y el descenso ya está a cuatro puntos
Todo lo que podía salir mal en esta jornada para el Real Zaragoza ha salido mal. Sin embargo, el empate logrado en un partido para el olvido en Granada evitó que la situación fuera aún peor. La victoria del Eldense sobre el Albacete (0-1) acerca los puestos de descenso a Primera RFEF a solo cuatro puntos, encendiendo todas las alarmas.
La situación del equipo es crítica y el margen de error se ha agotado. El futuro de Miguel Ángel Ramírez está más en el aire que nunca, tal y como adelantó HOY ARAGÓN el pasado viernes. Nadie duda de su capacidad como entrenador, pero los malos resultados pesan más que cualquier argumento. El equipo está en caída libre y la crisis de juego y confianza es evidente.
La imagen mostrada en Los Cármenes confirmó los peores presagios, aunque era algo previsible. El técnico zaragocista se jugará su continuidad en los próximos encuentros, por mucho que desde el club se insista en que hay plena confianza en su trabajo. En el fútbol mandan los resultados y las sensaciones, y ahora mismo la escuadra blanquilla carece de ambas.
La Romareda, un punto de inflexión
El calendario le otorga al Zaragoza una oportunidad crucial: dos partidos consecutivos en La Romareda, ante el Sporting de Gijón (exequipo de Ramírez) y el Eldense, su rival directo en la lucha por la permanencia. Estos encuentros pueden definir el rumbo del equipo y del propio entrenador.
Ramírez asume el mal momento
El técnico del Real Zaragoza no esquivó la autocrítica tras el pésimo partido en Granada."Cada uno tiene que asumir su responsabilidad. Trato de encontrar soluciones y de potenciar la mejor versión de cada jugador, pero la responsabilidad es de todos. Tenemos que competir mejor y exigirnos mucho más. Debemos ser conscientes de lo que representamos, del escudo que llevamos en el pecho y de lo que se espera de nosotros. Y ahora mismo no estamos a la altura. Aún quedan muchos puntos en juego y no voy a tirar la toalla", declaró Ramírez.
Sobre el estado anímico del vestuario, el técnico fue claro: "Están igual que yo. Saben que esto no puede ser. Hoy queríamos la victoria, no un punto”. El Real Zaragoza afronta un momento crítico, con la obligación de reaccionar de inmediato si no quiere verse abocado a una lucha desesperada por evitar el descenso.

