Qué pasa si bebes Coca-Cola Zero todos los días: los riesgos para tu cuerpo que nadie te cuenta
La Coca-Cola Zero está de moda y no solo como alternativa a la clásica con azúcar: cada vez más españoles la eligen en su día a día. En 2023 el consumo medio de refrescos sin azúcar alcanzó los 7 litros por persona al año, una cifra que no deja de crecer.
Qué lleva realmente la Coca-Cola Zero
Aunque su publicidad insista en que no engorda y no tiene azúcar, su receta incluye agua con gas, colorante caramelo, ácido fosfórico, cafeína y edulcorantes artificiales como aspartamo y acesulfamo K, todos seguros dentro de los límites marcados por las autoridades sanitarias, pero sin valor nutritivo, nada de vitaminas, minerales ni fibra.
Los riesgos de beberla todos los días
Beberla de forma ocasional no supone un riesgo, el problema llega cuando se convierte en un hábito diario, porque ahí aparecen consecuencias que casi nunca se cuentan. Para empezar, el dulzor constante y la cafeína pueden generar dependencia psicológica y un consumo rutinario difícil de romper.
Además mantener esa exposición al sabor dulce hace que aumente la preferencia por comidas y bebidas muy dulces, lo que complica seguir una dieta menos procesada.
Otro punto que preocupa a los nutricionistas es el ácido fosfórico, presente en todos los refrescos de cola, y que se ha relacionado con una menor densidad ósea en personas con dietas pobres en calcio. Un riesgo que afecta sobre todo a quienes ya tienen predisposición a la osteoporosis o problemas de huesos. No hay que olvidar el efecto sobre los dientes, porque su acidez puede dañar el esmalte si no se cuida la higiene.
En los últimos años también se han publicado estudios que apuntan a los edulcorantes como posibles responsables de alterar la microbiota intestinal, esa comunidad de bacterias que protege tu sistema digestivo. Hay evidencia de que algunas personas con colon irritable o molestias digestivas empeoran al consumir bebidas con aspartamo o acesulfamo K de forma frecuente.
Y luego está la cafeína, que aunque en menor cantidad que un café, puede causar efectos negativos en personas con insomnio, ansiedad o hipertensión.
¿Es mejor que la Coca-Cola normal?
La Coca-Cola Zero sí es mejor que la Coca-Cola normal, porque evita las calorías y los azúcares, pero no es una bebida recomendable a diario. Lo ideal es reservarla para momentos puntuales y no usarla como sustituto del agua.
La clave para reducir el consumo es cambiar el hábito, sustituirla por agua con gas y rodajas de fruta, infusiones frías o calientes sin azúcar, o bebidas naturales con un toque cítrico. También ayuda no tenerla siempre en casa, porque si no está en la nevera se reduce el impulso de tomarla por rutina.

