Estas son las verdades y los mitos que debes saber sobre la dieta antiinflamatoria

María Oliván, nutricionista fundadora de 'Mery Real Fit', explica los beneficios de realizar una dieta antiinflamatoria y la forma correcta de hacerla
María Oliván, nutricionista fundadora de Mery Real Fit
María Oliván, nutricionista fundadora de Mery Real Fit

En los últimos meses, las dietas antiinflamatorias se han convertido en un fenómeno viral en redes sociales, un tema recurrente en podcasts y en las consultas con los profesionales. Pero, ¿es esto otra tendencia más del mundo 'healthy' o es un enfoque nutricional con sentido? Lo cierto es que a raíz de darse a conocer el término dieta antiinflamatoria, miles de personas han empezado a notificar que, efectivamente, se estaban encontrando con inflamación la mayor parte del tiempo, y eso no debería formar parte de la normalidad.

Para conocer más en profundidad esta tendencia, María Oliván, nutricionista fundadora de 'Mery Real Fit', nos explica en qué consisten estas dietas, cuándo están indicadas y qué errores debemos evitar a la hora de seguirla.

A diferencia de las dietas convencionales, este patrón alimentario no se centra únicamente en las calorías o los nutrientes, sino en su impacto sobre la inflamación interna del organismo, un fenómeno silencioso que puede estar detrás de múltiples molestias cotidianas. La dieta antiinflamatoria, comienza explicando María, "está pensada para calmar esa inflamación interna que, muchas veces, ni notamos, pero que puede estar detrás de sentirte hinchada, de dormir mal, de que te duela todo sin motivo, de tener la piel apagada, de tener malas digestiones y otros síntomas". 

Este estilo de dieta va un paso más allá de lo que es comer sano, porque aborda un problema más importante y es que, aunque hay alimentos sanos, pueden estar inflamándonos. Por ello esta dieta no solo busca que comas sano, apunta María Oliván, sino que "sino que te sientas bien". Por este motivo no es una moda o tendencia que vaya a ser pasajera, sino que ha venido para quedarse y hacer sentir mejor a muchas personas que sufrían de las incómodas molestias digestivas. 

ALIMENTOS ANTIINFLAMATORIOS

Teniendo en cuenta que cada cuerpo es un mundo y que por ello ningún cuerpo responde igual a los alimentos, si que se puede establecer una categoría genérica de alimentos y otros productos de consumo habitual que inflaman y, por otro lado, una lista concreta de aquellos que contribuyen a desinflamar.

"Los alimentos que inflaman son los presentes en la comida rápida y muchos de los que encontramos en el supermercado, como ultraprocesados, bollería, refrescos, pan blanco, embutidos, alcohol…", detalla la nutricionista. Por otro lado los alimentos que contribuyen a desinflamar "son los del mercado o los que prepararía tu abuela, como verduras, frutas (sobre todo frutos rojos), pescado azul pequeño (como las sardinas), el aguacate, aceite de oliva virgen extra, nueces o especias como la cúrcuma o el jengibre".

Aunque muchas personas se interesan por este tipo de dieta tras un diagnóstico concreto, lo cierto es que cualquiera puede beneficiarse de ella, como explica la nutricionista: "Ayuda a prevenir y también a mejorar síntomas que muchas veces damos por normales, pero no lo son".

Pero también subraya su especial utilidad en casos de mujeres con endometriosis, personas con SIBO, colon irritable, migrañas, fatiga crónica, enfermedades autoinmunes o desajustes hormonales. "En consulta he visto verdaderas transformaciones solo cambiando la forma de alimentarse. Es muy potente: más energía, mejor humor, menos molestias. Y sin obsesionarse".

Con la popularización de esta dieta, también proliferan los errores. Uno de los más habituales es eliminar grupos de alimentos sin motivo o sustituirlos por versiones etiquetadas como “sin”, pero igualmente ultraprocesadas. "Muchas personas eliminan gluten o lácteos sin saber muy bien por qué", advierte. También desmitifica la creencia de que esta alimentación es restrictiva o cara: "Te aseguro que puede ser todo lo contrario. Cuando te asesoran bien, descubres nuevos sabores, recetas súper ricas y te sientes con mucha más energía". Además, María Oliván recuerda que no todo lo que tiene que ver con la inflamación depende del plato: "El descanso, el estrés y el movimiento también tienen muchísimo que ver".

Seguir una dieta antiinflamatoria no requiere de una lista infinita de ingredientes difíciles de encontrar, sino que se basa en lo sencillo, lo natural y lo que le sienta bien a tu cuerpo de manera personal a la vez que disfrutas de una gran variedad de recetas ricas y llenas de beneficios para tu bienestar general. Hay muchos alimentos que cumplen con estos requisitos, pero si María Oliván tuviera que elegir cinco lo tiene claro:


    1.    Aceite de oliva virgen extra: el básico para todo, siempre en crudo
    2.    Sardinas o caballa: baratas, sanas y llenas de omega-3
    3.    Frutos rojos: en yogures, porridge, postres… una gran fuente de antioxidantes
    4.    Brócoli o kale: en cremas, al horno, salteados...
    5.    Cúrcuma con pimienta negra: en infusiones, arroces o guisos. Para lograr todo su potencial lo mejor es combinarlas

Como en todo lo que tiene que ver con la salud, lo mejor siempre es acudir a un profesional del tema para que pueda asesorarte personalmente, porque esa es la clave real que distingue hacer las cosas bien, que esté adaptado a todas tus circunstancias en ese momento concreto. Pero para resumir la filosofía de la dieta antiinflamatoria, María Oliván lo tiene claro: "Más mercado y menos supermercado".

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