Fiebre, cansancio o malestar: señales que los farmacéuticos piden vigilar tras un viaje al extranjero
Viajar a destinos exóticos es cada vez más habitual entre los españoles. Sin embargo, una vez de regreso, el viaje puede no haber terminado del todo: los farmacéuticos advierten de que hay que prestar especial atención a ciertos síntomas que pueden aparecer días o incluso semanas después de la vuelta.
El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de España subraya la importancia de vigilar la fiebre persistente, la fatiga intensa, la diarrea prolongada, el dolor abdominal o la ictericia (color amarillento en piel y ojos). Estos signos, aunque a veces leves al inicio, pueden indicar la presencia de una infección adquirida durante la estancia en países tropicales.
Síntomas que requieren atención inmediata
Además de los síntomas más frecuentes, hay otros que deben encender todas las alarmas. La dificultad para respirar, la tos prolongada o la aparición de convulsiones, requieren atención médica urgente. En estos casos, la recomendación es acudir a un centro sanitario y comunicar siempre los detalles del viaje: el destino, la duración de la estancia y las actividades realizadas.
Los farmacéuticos insisten también en que ciertos grupos de población —niños pequeños, embarazadas, personas mayores o pacientes con enfermedades crónicas— necesitan una vigilancia especial. En ellos, las infecciones pueden evolucionar de forma más grave y rápida.
Registrar síntomas y evitar automedicarse
Otra de las recomendaciones de los profesionales es anotar la evolución de los síntomas. Tener un registro puede ser de gran ayuda para el médico a la hora de establecer un diagnóstico más preciso. Igualmente, recuerdan que no se debe recurrir a la automedicación, ya que puede enmascarar signos importantes y retrasar el inicio del tratamiento adecuado.
Aunque la mayoría de las vacunas para viajeros no requieren revacunación inmediata al regreso, existen algunas que necesitan varias dosis para garantizar una protección completa y duradera. Es el caso de la hepatitis A, la hepatitis B o la rabia, cuya inmunización no se completa con una única dosis.
El Consejo General recuerda también que la profilaxis frente a la malaria no es una vacuna, sino un tratamiento preventivo en comprimidos. Este debe iniciarse uno o dos días antes de viajar, mantenerse durante toda la estancia y prolongarse siete días después del regreso.
Riesgo de olvidar una dosis
Uno de los errores más comunes entre los viajeros es relajarse con las vacunas una vez de vuelta. El hecho de no presentar síntomas puede llevar a pensar que la protección ya es suficiente, lo que provoca que algunos pacientes no acudan a las dosis de recuerdo. Sin embargo, no completar la pauta de inmunización puede dejar al viajero con riesgo de contraer enfermedades graves como la fiebre amarilla o la rabia.
Por ello, los farmacéuticos aconsejan apuntar la fecha de la siguiente dosis y registrar la pauta completa en la cartilla de vacunación.

