Estos famosos helados de Jijona serán retirados por Lidl del mercado

El helado, presentado en tarrinas de 500 ml, lleva el código de barras '4056489408338' y pertenece al lote 31853 con una fecha de consumo preferente del 1 de julio de 2025.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha lanzado una alerta importante sobre un producto popular en los anaqueles de los supermercados: el helado de turrón Jijona, marca Gelatelli, que se vende en Lidl.

La preocupación radica en la presencia de avellanas y harina de trigo no declaradas en el etiquetado, lo que representa un potencial peligro para los consumidores celiacos y aquellos alérgicos a los frutos secos.

El Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) informó que el producto en cuestión ha sido distribuido en las tiendas Lidl localizadas en Aragón, Islas Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana.

El helado, presentado en tarrinas de 500 ml, lleva el código de barras '4056489408338' y pertenece al lote 31853 con una fecha de consumo preferente del 1 de julio de 2025.

AESAN hace un llamado urgente a aquellos consumidores que pudieran tener este producto en casa. Aquellas personas alérgicas a las avellanas y quienes padecen problemas relacionados con la ingesta de gluten deberían evitar su consumo. Es esencial recalcar que, para el resto de la población, el consumo de este helado no representa un riesgo.

Lidl España, demostrando responsabilidad y compromiso con sus clientes, ha procedido a retirar inmediatamente este producto de sus estantes.

Además, ha ofrecido a aquellos que adquirieron el helado de este lote la opción de devolverlo en cualquier tienda Lidl y recibir el reembolso completo del precio, sin necesidad de presentar el ticket de compra.

La marca Gelatelli y Lidl España han confirmado que ningún otro producto de esta línea está afectado por la alerta.

Por su parte, el fabricante, "A.I.A.D.H.E.S.A", ha emitido un comunicado pidiendo disculpas a todos los clientes que hayan podido verse afectados por esta situación, reiterando su compromiso con la calidad y seguridad de sus productos.

La alerta, que se originó desde Cataluña, ha sido compartida a través del SCIRI con el propósito de garantizar la retirada efectiva de los productos implicados en la red comercial.

Con este tipo de acciones, las agencias de regulación alimentaria buscan reforzar la confianza del consumidor en el sistema de alertas y la respuesta rápida de las cadenas de supermercados. El mensaje es claro: la salud y seguridad del consumidor son prioridades indiscutibles en el mercado español.